La 'plancharella' reina entre sartenes, guantes y croqueteras

David Luengo muestra la esterilla de planchado, producto estrella de la Feria.
David Luengo muestra la esterilla de planchado, producto estrella de la Feria. / DAMIÁN ARIENZA

La esterilla dorada convence en las demostraciones de planchado

GLORIA POMARADA

Existe en el ser humano la capacidad innata para generar necesidades en torno a las tareas cotidianas: croquetas perfectamente redondas, ropa sin una sola arruga, vitrocerámicas resplandecientes o huevos fritos sin aceite. Necesidades todas ellas que encuentran respuesta en la Feria en forma de los más variados mercachifles. Tras sesenta y un ediciones, el «pasen y vean» continúa atrayendo a visitantes que, antes de sacar la cartera, somenten al producto a un exhaustivo examen.

Mientras el vendedor David Luengo lucha contra las arrugas de una camisa a la par que alaba las bondades de 'Plancharella', un nutrido grupo se arremolina en torno al puesto del producto estrella de esta edición. Raro es pasear por el recinto sin toparse con los rulos dorados de las populares esterillas. «Retiene el calor y lo rebota, así facilita el planchado en una sola pasada. Ahorra tiempo, no quedan brillos en la ropa y el vapor impide que se quemen las prendas. Tampoco se derriten las pegatinas de la ropa», destaca. «Práctico y económico». «Vamos a dar una vuelta y lo pensamos», dice un matrimonio. Otros, sacan la cartera. La esterilla de patente italiana agotó existencias a cuatro días del final de la pasada Feria y, en esta ocasión, va camino de batir récords. «Mucha gente se quedó con ganas el año pasado», explica Luengo.

Con la experiencia de veinticinco ediciones a sus espaldas, José Posada es capaz de demostrar con pocas palabras y un par de toques de sartén los puntos fuertes de su producto. «El calor es uniforme para toda la base, ideal para cocinar a la plancha, freír, asar, guisar...». Posada gira en el aire un frixuelo ante su público y demuestra con un trozo de papel de cocina lo sencillo que resulta limpiar la sartén de greblon. A pocos metros de su estand, en la galería comercial, se encuentra un clásico de la cita: la piedra blanca. «La gente confía en ella y vienen a comprarla directamente». ¿La utilidad? «Deja la vitrocerámica brillante, también sirve para joyas de plata y oro o polipiel. Te vale con un producto para toda la casa», alaba Idoya Pría. El capítulo de las demostraciones de limpieza continúa con la sal de oxígeno antimanchas. «¿Con qué quita usted las manchas?», es el reclamo de Guillermo Cabezudo. «Con lo que pille», responde con naturalidad una clienta. El vendedor vierte un chorro de mercromina sobre una camisa y, a continuación, espolvorea la sal y frota. Efectivamente, la mancha desaparece. «Es un producto ecológico que no degrada ni el medioambiente ni el color de la ropa al no contener químicos».

En materia de comida, triunfan las demostraciones de las tapas herméticas de silicona. «Vale para todos los recipientes y si se pone sobre la fruta tarda diez veces más en oxidarse», expone Silvia García.

Palomitera de silicona

También de silicona es la palomitera que se presenta por primera vez en la Feria. «Hace palomitas con granos de maíz natural en el microondas, son 300 calorías menos que con las compradas», destaca Sara Villadonga. Otro imprescindible de la cocina, las croquetas, cuentan con su propio instrumento de precisión. «¿Conocen la croquetera?», pregunta la vendedora Lucía Iglesias. «Soy más de empanadillas», responde una visitante. Para aquellos croqueteros, la herramienta permite moldear las piezas «sin mancharse las manos. También sirve para albóndigas, nigiris, aperitivos...», enumera Iglesias.

Para evitar mancharse las manos, entre una retahíla de utilidades, sirven también los guantes de nitrilo. «Se los llevan mecánicos, carniceros, paisanos para la huerta...Gusta la resistencia y la textura», ensalza Adrián Domínguez.

En plena temporada de robos en viviendas, la seguridad se cuela entre los estands con más tirón. «Traemos cerraduras invisibles», cuenta Adrián Granda mientras muestra en una puerta el funcionamiento de un artefacto a pilas que sustituye a la tradicional cadena.

Maquilladora para piel sana

Las demostraciones llegan también a la belleza. Paula Llanes maquilla a dos visitantes, a las que explica cómo mantener la piel sana y sacarse partido. «La piel del ojo es como la angora y el resto como algodón, necesitan distintos cuidados», compara. «Tenemos las pieles malviviendo». La Feria alberga incluso un reclamo para los más pequeños. La arena mágica embelesa a los niños ante un expositor que promete llevar los castillos de la playa a casa. «No tiene grasa como la plastilina, así que no mancha», tranquiliza Silvia Piñeiro a los padres. Los compradores ya saben lo difícil que es resistirse a los encantos del gran escaparate.

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