Los «vendedores de hielo a esquimales» saltan a la palestra

Norah Villarrubia, Sandra Espeso, Javier Monje, Carla Álvarez, Miguel Huerta, Eugenia Suárez, Mar Gómez, Aida Fernández y RocíoFernández.
Norah Villarrubia, Sandra Espeso, Javier Monje, Carla Álvarez, Miguel Huerta, Eugenia Suárez, Mar Gómez, Aida Fernández y RocíoFernández. / DANIEL MORA

Ocho estudiantes comparten sus experiencias de emprendimiento en la Universidad, desde carreras de motos a tormentas de ideas en Silicon Valley

GLORIA POMARADA

El viaje de ida y vuelta de estudiantes y egresados de la Universidad de Oviedo saltó ayer «a la palestra» en la primera mesa redonda que la institución académica celebra en el seno de la Feria. La renovación con la que la Universidad se presenta este año en la cita pasa por dar voz a sus protagonistas y ocho de ellos expusieron ayer su talento y los casos de éxito que les han llevado a ampliar las ceñidas posibilidades de desarrollo que en ocasiones proporciona la educación reglada. «Faltan competencias como la creatividad, el trabajo en equipo o el riesgo, muy útiles en el mundo de la empresa», reflexionaba Eugenia Suárez, vicerrectora de acción transversal y cooperación con la empresa.

Los universitarios que tomaron la palabra en la mesa redonda, de título 'El talento universitario a la palestra', coincidieron en la apreciación. «Hay una desconexión entre la universidad y la empresa, la educación no es una burbuja, tiene que conectarse con el mundo que hay fuera», destacaba la joven Rocío Fernández, ganadora de Champ-U., un concurso de ideas desarrollado el pasado junio en Mieres que la ha llevado a participar en una experiencia similar en Silicon valley, San Francisco.

El concurso de detección y desarrollo de talento es uno de los múltiples programas que la Universidad ofrece como añadido a la formación dentro del aula. «En este equipo de gobierno somos un poco rebeldes y nos gusta desmontar mitos, buscamos actividades complementarias», destacaba Suárez. Otro de esos mitos que el equipo rectoral pretende erradicar es el que reduce el emprendimiento a carreras de ingeniería y a hombres. Prueba de ello, son las seis chicas que participaron en la mesa, procedentes de disciplinas tan dispares como el derecho o la antropología.

Una red de contactos

Si en algo coinciden todos ellos es en la oportunidad que ha supesto participar en iniciativas de emprendimiento universitario como Suma Talento, Moto Student, Yuzz o Citas con Éxito. «Te dotan de las habilidades necesarias para acceder al mercado laboral y te orientan hacia tu vocación real», indicaba Javier Monje, integrante del equipo de ingenieros de los coches y motos de competición de Wolfast Uniovi, al que su mentor describe como un joven capaz de «vender hielo a esquimales». «Suponen un paso intermedio, antes salías de la Universidad pensando que lo sabías todo y cuando entrabas en la empresa ¡pum!», señalaba Miguel Huerta.

La mesa redonda atrajo a representantes de de la empresa y la política -como la exalcaldesa Paz Fernández Felgueroso-, así como integrantes del Rotary Club, que abordaron junto a los jóvenes las estrategias para poner en contacto a los egresados. «Es importante conseguir una red de contactos a la hora de emprender», recordaba la joven Norah Villarrubia.

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