La fiebre del oro se calma en Navelgas

Varios niños, durante las actividades de bateo infantil. :: BELÉN GARCÍA
Varios niños, durante las actividades de bateo infantil. :: BELÉN GARCÍA

En el XVII Campeonato Nacional de Bateo de Oro, más de 100 inscritos competirán por hacerse con las 6.000 pepitas que se han escondido en 9.000 kilos de arena

BELÉN G. HIDALGO

Apesar de ser una tradición que se remonta a la época romana, el bateo del oro aún tiene tirón en Navelgas. No hay generación que se resista a este arte de arrebatar al río sus pepitas de oro, los últimos vestigios de un pasado aurífero aún muy presente esta localidad del concejo de Tineo.

Carla Bueno tiene apenas once años, pero es casi una veterana bateando oro. «Llevo participando tres años. Me gusta», cuenta. No es la única que se ha dejado caer por las inmediaciones del Museo de Oro para poner en práctica la técnica antes del campeonato. Es el caso de Hugo Martínez, un bateador que llega desde Gijón para superar su marca del año pasado. «Quedé el tercero en mi categoría. Sacaría unas 60 pepitas», recuerda. Vino hace dos años a conocer el museo y se quedó prendado de este deporte. Ahora, arrastra a sus padres a veranear en la zona para seguir con su afición.

Programa

Hoy: Barrio de San Nicolás. De 11 a 20 horas, con descanso para comer, clasificaciones para el campeonato en el Navelgas Arena. A las 22.30, espicha y verbena.Domingo: Festival Vaqueiro en la braña de Aristébano. A las 16 horas, finales del campeonato. Y a las 19.30, clausura.

Mientras los más pequeños pulen su técnica bajo el hórreo del barrio de San Nicolás, los mayores ultiman los detalles para el gan evento. Navelgas celebra el XVII Campeonato Nacional de Bateo de Oro, una fiesta de interés turístico regional, que rescata la fiebre del oro durante todo un fin de semana. «Este año añadimos una nueva categoría: los alevines. Es un deporte que cada vez tiene más gancho entre los más pequeños», cuenta Marcos Da Rocha, concejal delegado de Desarrollo Local.

A las 19.30 horas comenzaba la actividad. En el acto inaugural se rindió homenaje a la asociación de pescadores El Banzao, que fue distinguida con la 'Batea de oro' por todos esos años de trabajo en la limpieza y regeneración de los ríos del concejo de Tineo. Su presidente, Pablo Osendi, recogía el galardón.

El conocido como 'pinchín de bateador' serviría apenas una hora despúes para que los asistentes recargasen las pilas. La música de la fanfarria madrileña New Tocados irrumpía en las calles para animar una jornada que habría de terminar en el río. Allí, a escasa media hora para la medionoche, tenía lugar la primera y más llamativa de las pruebas del campeonato: la competición de bateo por parejas a la luz de las antorchas. «Compiten por parejas. Las reglas no cambian en nada. La única peculiaridad es que es de noche y que uno de los miembros es el que sujeta la antocha mientras el otro batea», explica Da Rocha.

La competición consiste en encontrar en el menor tiempo posible las pepitas de oro colocadas en un cubo de arena de entre 10 y 20 kilos. Hay que batear, lavar la arena una y otra vez hasta avistar las codiciadas pepitas. Este año, según cuentan, hay hasta seis mil escondidas en 9.000 kilos de arena.

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