El Principado permitirá cuchar al 96% de las fincas

Un tractor con una cuba abona con purines un terreno agrícola por el sistema de plato.
Un tractor con una cuba abona con purines un terreno agrícola por el sistema de plato. / E. C.

«Los profesionales podrán seguir gestionando sus explotaciones como hasta ahora», garantiza la consejera de Desarrollo Rural

MARCO MENÉNDEZ OVIEDO.

La mayoría del territorio asturiano que recibe ayudas de la Política Agraria Común (PAC) quedará excluida de la aplicación de la nueva normativa de purines. Se trata del 91,31% de la superficie, un total de 186.582,84 hectáreas, y el 96,14% de las parcelas, es decir, 408.460 fincas. Esta exclusión la publicará en breve el Ejecutivo regional en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA).

Ese es el resultado de la reunión celebrada ayer en Madrid por técnicos de las comunidades autónomas y del Fondo Español de Garantía Agrícola. La consejera de Desarrollo Rural y el director general de Ganadería, María Jesús Álvarez e Ibo Álvarez, explicaron ayer en Oviedo cuáles son esas excepciones para que se pueda seguir aplicando el purín mediante sistemas de plato, abanico o cañones. Los dos casos más claros son las fincas que tengan una pendiente media superior al 10% y las que no alcancen los 5.000 metros cuadrados de superficie. Solo el 8,69% del terreno declarado en el Principado no alcanza la citada pendiente, mientras que excede la superficie mínima el 3,85% de las fincas.

Pero hay más excepciones. Para las parcelas agrícolas en explotación, una vez descontadas las fincas incluidas en los dos primeras supuestos, también se verán beneficiadas las que no cumplan esos criterios pero sean menos del 50% del total de la explotación o no lleguen a las dos hectáreas, así como si los purines corresponden a ganado bovino con almacenamiento en fosa estanca y cubierta, y la aplicación se lleva a cabo en días con una temperatura media inferior a doce grados, según la estación de la Aemet más próxima a la explotación. También quedarán amparadas por la excepción las parcelas en las que se realice un tratamiento posterior, mediante enterramiento con arado de vertedera o cultivador, dentro de las 24 horas siguientes a su aplicación.

Para los estériles sólidos, el conocido como cucho, las excepciones incluyen los tipos de cultivo mediante siembra directa o mínimo laboreo, los pastos, los cultivos permanentes, cuando la aportación del estiércol sólido se realice en cobertera (distribuido sobre el suelo) con el cultivo ya instalado y también se autorizará su aplicación sin enterramiento posterior cuando se corresponda con prácticas tradicionales.

Pero siempre hay que tener en cuenta que esta norma solo afecta a quienes reciben ayudas de la PAC, que el año pasado fueron 10.458 ganaderos asturianos. Otras 6.000 explotaciones bovinas, la mayoría de pequeño tamaño, están al margen de esta polémica, así como quienes reciben subvenciones que no alcanzan los 1.250 euros anuales.

«Tranquilidad»

La consejera María Jesús Álvarez explicó que, en la práctica, «no va a haber grandes modificaciones y queremos trasladar un mensaje de tranquilidad a los profesionales, que podrán seguir gestionando sus explotaciones como hasta ahora. Esta situación contrasta con las reacciones alarmistas, incoherentes e interesadas que hubo las últimas semanas».

Desde el Principado también se apunta que esta normativa pretende conseguir una reducción en las emisiones de amoniaco a la atmósfera y, según sus datos, el vacuno de leche solo supone el 4,4% de esas emisiones, mientras que el porcino alcanza el 17,5%, pero no se ve afectado por estas restricciones debido a que no recibe ayudas comunitarias.

Las excepciones que pondrá en marcha Asturias están acordadas con todas las regiones de la Cornisa Cantábrica, «porque tenemos una orografía parecida y un sistema productivo similar», explicó la consejera, que añadió que en el Principado las explotaciones que podrían tener más problemas, es decir, las que no quedarían amparadas por estas excepciones, son las dedicadas a la producción de leche en el noroccidente de la región, «porque son llanas y más grandes. Pero hay algunas excepciones que les pueden beneficiar, como la de la temperatura, aunque se solo durante un tiempo».

Por otro lado, el Ministerio de Agricultura no atendió la petición del Principado de que se estableciera una moratoria de dos años en la aplicación de la nueva normativa sobre la aplicación de purines y estiércol. El 20 de julio pasado Asturias ya presentó alegaciones al real decreto del Gobierno y el 26 de diciembre pidió la moratoria. Ninguna de esas medidas surtió efecto.

Más información

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos