Asturias, bajo el frío Ártico

Un guardia civil retira nieve con una pala para ayudar a un conductor que se quedó atrapado. / JOSÉ SIMAL

Fuentes y San Isidro adelantan la temporada de esquí y Pajares ya abrió, pero solo dos horas | Las bajas temperaturas disparan las ventas de ropa de abrigo y aumentan el consumo de calefacción en la región

PALOMA LAMADRID GIJÓN.

«Aquí ya estamos curtidos». Luciano Fernández, vecino de Sotres no se alarma por la nieve caída, que ayer alcanzó «unos treinta centímetros» en esta parroquia cabraliega. «Al lado de la chimenea, no tengo frío», bromeaba. Además de echar leña al hogar, hay otras maneras de afrontar la bajada de las temperaturas, que alcanzaron su valor mínimo en el puerto de Pajares (tres grados y medio bajo cero). Una de ellas es pertrecharse de ropa de abrigo para mantener el calor corporal. A muchos asturianos este desplome del mercurio les ha pillado desprevenidos, con la ropa de entretiempo aún en el armario.

«Estamos notando el aumento de la venta de prendas de este tipo. Sobre todo, si tenemos en cuenta que habíamos tenido unas semanas extrañamente calurosas. También influye la apertura de las estaciones de esquí», señaló la gerente de la Unión de Comerciantes del Principado, Carmen Moreno. De modo que los propietarios de negocios de ropa y complementos para el frío están «ilusionados», al menos más que «en octubre y principios de noviembre, cuando tuvimos una primavera retardada».

Salida de la vía

Con una temperatura máxima de doce grados -en el Cabo Peñas-, el cuerpo pide alimentos que entonen el estómago y el ánimo. «Ahora apetecen más los platos de cuchara y los piden más», apuntó Pelayo Álvarez, propietario del emblemático restaurante Casa Casimiro, ubicado en el puerto de Pajares. Con la temporada de esquí recién iniciada, «tenemos esperanza» de que la clientela aumente cuando pase el temporal y los esquiadores llenen Valgrande-Pajares. La estación abrió ayer al público, aunque por poco tiempo. En menos de dos horas, tuvo que cerrar por las fuertes rachas de viento que soplaban en las primeras horas de la mañana. La nieve dificultaba mucho el acceso, incluso con cadenas (obligatorias para turismos). De hecho, un coche se salió de la carretera y requirió de la intervención de la Guardia Civil para volver a la vía. La previsión para hoy, si las condiciones meteorológicas lo permiten, es abrir tres telesillas que dan acceso a ocho pistas.

Por su parte, la estación invernal de Fuentes de Invierno prevé iniciar hoy la temporada de esquí con seis pistas, dos de ellas verdes (Toneo y Pequeño Laurel), tres azules (Brezales, Entresierras y Enlace) y una roja (Abedules), con un dominio esquiable de 2,7 kilómetros. También se prevé que estén operativos los telesillas Llana el Fitu y Entresierras, el telesquí Toneo y la Cinta. Los espesores de nieve se sitúan entre los quince y cuarenta centímetros, con calidad nieve-polvo. La oferta para los amantes de los deportes invernales se ampliará mañana, con la apertura de la estación leonesa de San Isidro. La nieve acumulada durante la pasada jornada, por la cual se activó la alerta naranja, obligó a volver a cerrar el puerto de Pajares a los vehículos pesados, cuya circulación estuvo permitida durante varias horas. Sí se prohibió el tráfico en el Alto del Campillo (San Antolín de Ibias-Degaña). Y era obligatorio circular con cadenas en otros nueve puertos: San Isidro, Leitariegos, el Connio, Tarna, Cerredo, La Cobertoria, Somiedo, San Lorenzo y Ventana. Al igual que en la carretera que une Covadonga con Los Lagos (CO-4); la BO-2, que conecta Beleño con San Ignacio, en Ponga; Berducedo con Pozo de las Mujeres Muertas, en Allande; y la SD-1, en el tramo que discurre entre la central de La Malva con Saliencia, en Somiedo. Según informó el 112 Asturias, se cerró al paso de vehículos la carretera LN-8, en el tramo que va de Tuiza al puerto de La Cubilla.

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La nieve también cubrió de blanco el Parque Natural de Somiedo. No obstante, el trabajo de los servicios de nieve tanto del Ayuntamiento como el del Principado lograron mantener abiertas todas las carreteras y pueblos del municipio que cuenta con varios pueblos por encima de los mil metros. Únicamente permanecía cerrada la carretera del Alto de la Farrapona, que da acceso a los lagos de Somiedo, el puerto más alto de Asturias con 1700 metros. «La nieve está por encima de Caunedo, está todo bastante tranquilo», indicó uno de los guardas del parque natural.

La nieve acumulada rondó los veinte centímetros en la zona suroccidental, 35 en la Cordillera Cantábrica y los Picos de Europa y cinco en los valles mineros y el área central.

Argayo en Ponga

No solo cayeron copos de nieve. También se registraron abundantes precipitaciones en numerosos puntos de la región. Como en la zona oriental, donde las copiosas lluvias provocaron, a primera hora de la mañana, un argayo en la carretera AS-261, a su paso por el concejo de Ponga.

El desprendimiento, registrado a la altura del Balneario de Mestas, dejó uno de los carriles de la vía cubierto de rocas y ramaje, lo que complicó la circulación del tráfico por una carretera que los conductores señalan ya de por sí peligrosa. Hace apenas unos días otro desprendimiento cortó durante horas la carretera de acceso a Beleño a un kilómetro de Sellaño, en una zona conocida como Los Corredores. El lugar de Asturias donde más precipitaciones cayeron fue Aller, con más de 36 litros por metro cuadrado, según los datos ofrecidos por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Seguido del puerto de Pajares, que registró 28,4 litros por metro cuadrado. Cabrales, Piloña y Salas fueron los otros concejos en los que las lluvias cayeron con mayor intensidad.

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