El fuego regresa a Cangas del Narcea

Sobre estas líneas, la BRIF de Tineo se retira tras sofocar las llamas por la tarde. A la derecha, superficie quemada con la villa canguesa al fondo. / B. G. H.
Sobre estas líneas, la BRIF de Tineo se retira tras sofocar las llamas por la tarde. A la derecha, superficie quemada con la villa canguesa al fondo. / B. G. H.

Un incendio que se originó la madrugada del domingo cerca de la capital del concejo volvió a avivarse por la tarde. Un retén vigiló la zona por la noche

BELÉN G. HIDALGO CANGAS DEL NARCEA.

El humo regresó al concejo de Cangas del Narcea y, en esta ocasión, el incendio tuvo lugar muy cerca de la capital del municipio. Las llamas se iniciaron en la madrugada del domingo en la carretera que une la AS-15 con la localidad de Trones, a la altura de Arayón. El fuego ascendía y llegaba a las inmediaciones de Amago. Acabó siendo controlado a primera hora de la mañana. La Policía Local optaba por cortar el tráfico ante el desprendimiento de rocas y troncos en la vía. A mediodía de este domingo se reanudaba la circulación en este tramo, aunque el alcalde de Cangas, José Víctor Rodríguez, pedía «máxima precaución ante posibles desprendimientos».

Sergio Fernández fue uno de los vecinos de Cangas del Narcea que salió con un batefuegos a frenar el avance de las llamas hacia la perrera del vecino en la madrugada del domingo. «Daba vértigo ver las llamas subir por los pinos», explicaba. Sin embargo, al final, no hubo que lamentar daños en las construcciones. Ardió, fundamentalmente, pino y algo de castaño y roble.

Pero apenas dos horas más tarde de controlarlo y darlo por apagado se reproducía el fuego. Se había levantado aire. A la zona regresaron medios terrestres que fueron reforzados en un primer momento con un operativo aéreo de la Brigada de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) de Tineo. A media tarde, se retiraban de la zona dando por controlado el incendio. Un retén quedaba allí para vigilar la zona por la noche.

En Amago, los vecinos veían interrumpida a mediodía su rutina. Algunos ya habían pasado la noche en vela. «Estaba durmiendo cuando me enteré de que había fuego. Salí a ver qué pasaba», recuerda María del Carmen Rodríguez. Por su parte, José María García, miraba hacia los praos que frenaban el avance del fuego, en el lugar donde los bomberos esperaban a las llamas para poner fin a su avance. «Se reavivó en menos de diez minutos. A las doce, por la mañana, apenas humeaba un poco», relataba este vecino de Amago sin perder de vista la actuación de los bomberos justo debajo del pueblo.

Tras recoger la ropa del tendal, Mari Cruz Fernández, no podía ocultar su preocupación ante la columna de humo que veía al frente. «Muy terrible: se ve muy cerca del pueblo y al oír los helicópteros volar tan bajos, te asustas», contaba.

Mientras en Arayón, los vecinos se asomaban a la carretera, cortada por la caída de un castaño de gran envergadura. No fue el único que cortó la vía durante la jornada de ayer. «Es impresionante. Por la tarde se encendía el fuego sobre la pista que lleva a Amago y se escuchaba crujir a los árboles y hasta se veía a alguno caer», contaba Gema Barrero. En el suroccidente, se confía en que la previsión de lluvia se haga real para poder poner punto final de una vez por todas a los incendios que atormentan a la comarca desde hace quince días.

Más información

Fotos

Vídeos