«Por fin descansarás como te mereces»

El coche fúnebre traslada los restos mortales de la mujer al cementerio de Deva. Arriba, a la izquierda, una imagen de Paz Fernández Borrego. / PALOMA UCHA

La despedida de Paz Fernández Borrego fue multitudinaria | La familia de la víctima, «consternada» por el crimen, recibe el apoyo de numerosos amigos y allegados en el tanatorio de Cabueñes

PALOMA LAMADRID GIJÓN.

Muchas de las personas que se reunieron ayer en la capilla del tanatorio de Cabueñes no pudieron reprimir el llanto al despedir a Paz Fernández Borrego. Todos los bancos e incluso los pasillos de la estancia estaban repletos de amigos y familiares de la mujer de 43 años, víctima de un brutal crimen que investiga la Guardia Civil. «Es muy duro. No tenemos fuerzas. Estamos consternados», lamentó un familiar de la fallecida. Su madre estaba rota de dolor. «Me quiero despedir de mi niña», comentó antes de entrar a la capilla donde se celebró un acto de celebración de la palabra.

La arropaban sus otras tres hijas, que estaban muy unidas a su hermana. El hijo mayor de la fallecida -la pequeña no acudió debido a su corta de edad- estuvo constantemente rodeado por seres queridos que le brindaron besos, abrazos y palabras de apoyo para intentar mitigar su sufrimiento. Precisamente, el joven le dedicó una emotivas palabras a través del perfil que tiene en una conocida red social. «¡Por fin, mamá! Por fin descansarás como te mereces. Sé que me vigilarás desde el cielo en el que tú creías para que nunca deje de ser el hombre que te prometí que sería!», rezaba el mensaje. El hijo de Paz recordó que su madre, «con ese corazón tan enorme», le había inculcado una valores «que el dinero no enseña».

Asimismo, puso de relieve la felicidad que desprendía su madre y «esas ganas tan inmensas de disfrutar cada momento». Con su pérdida, aseguró, ha aprendido a valorar cada minuto pasado con ella. «Y es que cuando cierro los ojos aún te escucho cantar, te veo riéndote, disfrutando con tus amigos; la música, tu manera de sentirla y de vivirla». Además, el joven prometió cumplir el sueño que tenía Paz de tener una finca. «Pienso hacerlo tal y como tú la imaginabas, todo hasta el mínimo detalle. Déjalo en mis manos, ahora es mi meta. Por favor, ahora tú descansa en paz», incluía en el cariñoso mensaje.

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También una de las hermanas de Paz utilizó las redes sociales, no solo para recordarla, sino también para agradecer el apoyo prestado por las personas que respaldaron a la familia en tan duros momentos. «Sin vosotros se me habría hecho aún más difícil. No tengo palabras, jamás sabré agradecerlo», aseguró. Por su parte, una vecina de Paz rememoró la alegría de la fallecida. «Era un alma libre. Para todo tenía solución, siempre era positiva», indicó. Asimismo, subrayó que «era muy buena persona, no se metía con nadie, iba a su aire; no se merecía esto ni ella ni nadie», sentenció.

«Una vida entrañable»

Durante la celebración de la palabra, las lágrimas surcaban las mejillas de muchos de los presentes. «Os quedará grabado el testimonio su vida entrañable y os ayudará a sobreponeros», dijo el sacerdote que ofició el acto, quien deseó que todo el respaldo recibido sirviera a la familia para aplacar su sufrimiento. Para terminar la homilía, el sacerdote dio las gracias, en nombre de los seres queridos de Paz, a la multitud que se había reunido allí. «Por vuestras sentidas muestras de condolencia», añadió.

Después de la celebración religiosa, los familiares de la fallecida se desplazaron al cementerio municipal de Deva para dar sepultura a los restos mortales.

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