«La gestación subrogada no es ir a California, pagar y traer un bebé»

María Mori Cosío a las puertas de Villabona. / PABLO NOSTI

La jurista María Mori Cosío dice que «los contratantes pueden tener problemas al registrar al menor, que queda en un limbo jurídico»

GLORIA POMARADA GIJÓN.

Los casos de 'vientres de alquiler' que han permitido ser padres a personajes del mundo del espectáculo o reconocidos deportistas proliferan a la par que se extiende en la sociedad la falsa creencia de que la cuestión se reduce a «Cristiano Ronaldo va a California, paga y trae un bebé», cuenta María Mori Cosío. La abogada y profesora de derecho civil y procesal de la UNED es una de las juristas que han participado en el curso 'Retos jurídicos en la España del siglo XXI', impartido en el centro penitenciario de Villabona.

La gestación subrogada es, para los expertos del seminario, uno de esos desafíos a los que se enfrenta el ordenamiento jurídico. Legalmente, en España «resulta nulo de pleno derecho el contrato por el que se convenga la gestación con o sin precio». La nulidad recae, explica Mori Cosío, «en la renuncia a la filiación materna a favor de un tercero. La persona humana no puede ser objeto de transacción, la vida humana no puede ser objeto de contrato». No obstante, el único acto sancionable en la legislación vigente es el de la intermediación.

El marco normativo varía en cada país, por lo que los ciudadanos españoles interesados en ser padres por esta vía suelen acudir a países como Estados Unidos, Rusia, Ucrania y la India, donde «es un negocio jurídico legal». «Existe un turismo reproductivo», indica la profesora de la UNED, que recuerda que la gestación subrogada es una opción «cara que no todos se pueden permitir».

Agencias que lo tramitan

California es uno de los destinos en los que ciudadanos españoles contratan 'vientres de alquiler'. Existen agencias que gestionan los trámites. Los contratantes «pueden encontrarse con dos problemas, la incapacidad para volver al país con el menor o que el Estado español no reconozca la filiación». En 2008 una pareja homosexual de Valencia se topó con la negativa del consulado de inscribir a sus gemelos por estar la gestación subrogada prohibida en España. Tras cinco años de pleito, el caso acabó en el Tribunal Supremo, que en «una controvertida sentencia» falló en contra de la pareja y anuló la inscripción en el registro de los niños.

Casos como este, explica la jurista, ponen de manifiesto el riesgo de que los menores se conviertan en «apátridas». «Los niños quedan en un limbo jurídico», indica. No obstante, desde 2014 el mecanismo legal para asentar a los bebés «sin modificar la ley y manteniendo la prohibición del contrato de gestación por sustitución» pasa por «acordar el reconocimiento de esas certificaciones de inscripción extranjeras cumpliendo con los requisitos del ordenamiento español».

Inscribir a los menores no fue el problema al que se enfrentó en 2015 un ovetense que recurrió a un 'vientre de alquiler' en México para ser padre. Al ser el padre biológico de los mellizos pudo registrarlos sin trabas. Las dificultades llegaron cuando solicitó la baja por paternidad, que los tribunales denegaron por ser la gestación subrogada ilegal en España.

A finales de julio, Ciudadanos abrió el debate en el panorama político al registrar una proposición de ley para regular la gestación subrogada como una práctica altruista. Por el momento, la propuesta no ha sido bien recibida. «Están en contra tanto feministas como la Iglesia», indica.

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