«La gestión de los purines que exige la Unión Europea es imposible de aplicar en Asturias»

La consejera de Desarrollo Rural y Recursos Naturales del Principado, María Jesús Álvarez, en su despacho. / FOTOS: PABLO LORENZANA
La consejera de Desarrollo Rural y Recursos Naturales del Principado, María Jesús Álvarez, en su despacho. / FOTOS: PABLO LORENZANA

María Jesús Álvarez, consejera de Desarrollo Rural y Recursos Naturales: «Hay que promover una intolerancia absoluta con las personas que prenden fuego al monte de forma intencionada»

PALOMA LAMADRIDJESSICA M. PUGA OVIEDO.

María Jesús Álvarez (Pravia, 1962) ha vivido una semana difícil. Por un lado, todos los grupos de la Junta General, salvo el PSOE, apreciaron responsabilidades de la consejera de Desarrollo Rural y Recursos Naturales -y del titular de Presidencia, Guillermo Martínez- en la gestión de la oleada de incendios de 2015. Por otro, cientos de ganaderos se manifestaron para exigir que la excepción al uso de los purines sea definitiva.

-¿Los ganaderos pueden estar tranquilos con el acuerdo alcanzado con el Ministerio de Medio Ambiente para mantener el uso del cuchu?

-En Asturias, la resolución lo que permite es que el 91,3% de la superficie PAC (Política Agraria Común) quede exenta de cumplir estos nuevos requisitos de condicionalidad y el 96,1% de las fincas que se declaran para la PAC queden exentas, con lo cual van a poder seguir gestionando tanto el purín como el estiércol de la misma forma que lo venían haciendo y eso no va a tener consecuencias a la hora de percibir los pagos agroambientales que podían verse condicionados por este real decreto del ministerio. Creo que es un mensaje de tranquilidad que podemos enviar a todos los profesionales de la ganadería de Asturias que cobran ayudas de la PAC.

-¿Cuál sería el impacto que tendría para los ganaderos dejar de cuchar como exige la UE?

-Seguramente tendría un impacto económico importante porque supondría adaptar la maquinaria que ahora tienen los ganaderos a nuevas formas de riego de purín, que sería el cambio más importante. Pero es que, además, hay una imposibilidad física real de esa forma de utilizar este estiércol por razón, básicamente, de la pendiente y hasta del tamaño de las parcelas en las que se trabaja en nuestra comunidad autónoma. Por lo tanto, parece razonable que no se exija una forma de gestión del purín que es imposible de aplicar en un porcentaje muy elevado del territorio de Asturias. Otra cosa es la superficie que manejan especialmente las explotaciones de lácteo de la rasa costera asturiana, que son más llanas y más extensas. Por eso y para que este tipo de explotaciones tengan, durante este año y mientras el real decreto esté vigente -que puede seguir estándolo el año que viene-, posibilidades de acogerse a determinadas excepciones hemos introducido la variable de la temperatura. Y también la posibilidad de enterrar el purín en las 24 horas siguientes a su aplicación. Hemos dicho además que, con sus emisiones de amoniaco, Asturias no aporta un porcentaje ni siquiera significativo del conjunto de las aportaciones de España. Sí aporta el purín del porcino, al que seguramente debería el ministerio enfocar sus políticas.

-Uno de los grandes problemas que hay en Asturias es el minifundismo. ¿Dan frutos los recursos destinados a la concentración parcelaria?

-Sin ninguna duda. La concentración parcelaria es la medida estructural que permite a las explotaciones mejorar su eficiencia y, por lo tanto, ser más competitivas. La muestra está en que, si bien los procesos de concentración parcelaria tuvieron ciertas reticencias hace unos años, en estos momentos las solicitudes que tenemos para iniciar concentraciones parcelarias son más que nunca. Desde 2012, se han decretado concentraciones parcelarias con una extensión de 17.500 hectáreas. Y también se están poniendo en marcha iniciativas privadas. Los profesionales de la ganadería la reclaman porque han visto en los pueblos vecinos que ya la tienen cómo ha cambiado la vida y la forma de gestión de las explotaciones. Las concentraciones parcelarias les dan la seguridad jurídica necesaria para poder trabajar y tomar decisiones con sus tierras y, por lo tanto, son cada vez más demandadas.

-2017 fue un año aciago en cuanto a incendios. ¿Cuáles son las medidas de prevención previstas?

-Hay una parte que tiene que ver con inversión en el desarrollo de cortafuegos, limpieza de líneas eléctricas, retiradas de vertederos y mantenimiento y puesta en marcha de nuevos puntos de agua. Y otra vinculada a la inversión en las medidas de defensa. Aquí es importante la colaboración con las entidades locales a través de una línea de subvenciones que, en los dos últimos años, nos ha permitido hacer 6.500 kilómetros de fajas auxiliares e invertir 16,2 millones en prevención.

-¿Cómo se puede luchar contra la cultura de la quema?

-Hay que promover una intolerancia absoluta con quien prende fuego al monte de forma intencionada. Y también hay que perseguir a esas personas, identificarlas, sentarlas ante un juez y condenarlas. Hay que seguir trabajando con las comunidades locales y, sobre todo, con los propietarios de los montes para que el monte sea cada vez más productivo. Y cuando hablo de producción no hablo solo de madera, pasta de papel o biomasa, también de pastos y, por tanto, de carne. Y de otras producciones, como pueden ser las setas, y de la función ecológica del monte.

-¿En qué punto está la plaga de la polilla de la patata?

-La situación está controlada. Estamos haciendo numerosos seguimientos, se han puesto muchas trampas y confiamos en que las medidas que se han puesto en marcha hayan sido suficientes y adecuadas para contener la plaga, pero habrá que verlo en los próximos meses. No ha ido a más.

-Otra plaga que afecta al campo asturiano es la rata topera.

-Hemos conseguido que el ministerio autorice un producto que se puede aplicar y además estamos trabajando con los medios de la consejería en productos experimentales, sobre el terreno, viendo cómo evolucionan. Queremos erradicarla porque supone un problema en determinados concejos. También hemos puesto en marcha una línea de ayudas para, de alguna forma, resarcir los daños.

Promoción gastronómica

-Diez días después de Madrid Fusión, a donde el Principado acudió por primera vez con estand propio, ¿qué balance hace de su presencia?

-Positivo tanto por nuestra parte como por lo que nos llega de los productores ahí representados; una experiencia para repetir. Dimos respuesta a una demanda del sector productor y de la alta gastronomía. Hablamos del foro al que asisten los mejores cocineros, por lo que es donde hay que estar para darse a conocer. Llevamos más de treinta productos asturianos, pasaron por el estand 'Alimentos el paraíso natural' 3.000 visitantes y los dos actos que organizamos, el de presentación de la marca y el de cocinando a 12 manos, supusieron cientos de personas pendientes de Asturias y de lo que hacemos a nivel agroalimentario y gastronómico.

-¿Se cumplieron objetivos? ¿Se cambiará algo para la próxima edición?

-Aún es pronto. Tenemos un año intenso de promoción y participación en diferentes citas y es en ellas en las que estamos centrados en este momento. Hay Salón de Gourmets, Alimentaria, Gustoko, un foro agroalimentario en Avilés, Agropec y estaremos en León, que es Capital gastronómica 2018.

-¿Cómo será la presencia de Asturias en León?

-No será algo puntual, se prolongará durante determinados momentos a lo largo de todo el año. Vamos a llevar los Alimentos del Paraíso Natural porque, como Capital Gastronómica 2018 que es, es importante estar. Es un mercado muy próximo que genera mucho interés, así nos lo han trasladado nuestros productores. También queremos estar muy presentes en Madrid y retomar la presencia de 'Alimentos del Paraíso' en los municipios. En colaboración con las diferentes asociaciones de hostelería, haremos ferias locales para seguir incentivando su consumo.

-La Asociación de Queseros Artesanos, entre otras, quiere sumarse a la marca. ¿Qué les dice?

-La marca está funcionando porque respeta el compromiso de calidad. Cuando uno vende una marca con un sello de calidad diferenciado, no puede dar gato por liebre, sería letal. Lo importante no es que crezca, que también, sino que consolide una imagen de calidad. El año pasado fue muy importante que se incorporara la miel de Asturias al sello; los apicultores piensan que pudo ser un primer paso y que ahora podemos dar el segundo, la creación de una IGP; y si tienen ese interés, desde la Consejería vamos a acompañarles. Este año se va a incorporar la marca de calidad chorizo y morcilla asturianos y seguramente se van a incorporar más. Procuramos identificar bien los 'Alimentos del Paraíso' y vincularlos a la marca turística Vuelve al Paraíso Natural porque creemos que Asturias se vende como un todo.

-En Madrid Fusión aseguró que no se ha hecho mal incentivando la producción de manzana. ¿Mantendrán el modelo en 2018 año que, a priori, será de cosecha menos abundante?

-El pasado año fue un importante desde varios puntos de vista: tuvimos una cosecha muy importante y se incorporaron ocho lagares y 55 variedades de manzana a la DOP. La superficie de plantaciones de manzanos para sidra DOP pasó de 500 a 800 hectáreas, que son todavía muy poquitas si tenemos en cuenta las que necesita Sidra de Asturias para su producción. Es verdad que el sector productor precisa mejorar su profesionalización y para eso tenemos que seguir apoyando la puesta en marcha de nuevas parcelas y la investigación para tratar de reducir la vecería. ¿Cómo? Plantando aquellas variedades que son menos veceras y mejorando las que sí lo son y utilizando técnicas, que las hay, para tratar de mantener una producción más estabilizada. Por lo tanto, no se plantea, y así lo dijo la mesa de la sidra, eliminar ni reducir las subvenciones a la plantación de pomaradas, sino todo lo contrario. Lo que apoyamos todos es mejorar en investigación, formación y profesionalización del sector productor.

-Muchos graduados en Biotecnología en Oviedo se van a trabajar fuera. ¿Hay trabajo en investigación en Asturias?

-Tenemos el Serida, propio de la consejería, que desarrolla programas de investigación en todo el sector agroalimentario y ahí hay investigadores, entre ellos biotecnólogos; también está el Ipla, que depende del CSIC, centrado en los productos de la leche, y cada vez más las grandes empresas incorporan perfiles profesionales de estas características porque les interesa mantener una investigación aplicada a sus propios sistemas de producción. En todo caso, la investigación es fundamental y más en un sector como el agroalimentario, que está obligado a producir más con menos en los próximos años y que tiene que ayudar a garantizar la calidad.

-Ternera Asturiana ha presentado sus últimos datos y crece en ventas pese a la venta de animales vivos a países árabes. ¿Puede suponer un peligro la exportación?

-Lo que hay que valorar es que los ganaderos de Asturias que crían razas de carne tienen, además de la posibilidad de comercializar su producto a través de Ternera de Asturias, que ya tiene un valor económico de casi 30 millones de euros anuales, otra vía de comercialización como es la venta en vivo a un precio bueno. Es otro ingreso más que se puede tener. Creo que no es malo que haya posibilidad de vender terneros a un buen precio, pues es un ingreso más y no ha hecho descender el crecimiento de la IGP, que no ha dejado de crecer, si bien no lo ha hecho al ritmo que lo venía haciendo. Los propios ganaderos reconocen que la venta pueda ser una cuestión más coyuntural, pero en todo caso creo que no es malo.

Recogida de arribazón

-El número de licencias de ocle se ha multiplicado casi por cinco en los últimos siete años. ¿Es un negocio de futuro?

-Es un recurso más, que este último año fue motivo de actualidad porque tres cofradías del oriente de Asturias se incorporaron a la gestión del ocle arrancado, algo que hacía varios años que no se hacía. Ha acabado la campaña con buenos resultados, quedando claro que el arranque de ocle no provocó un descenso del arribazón, tal y como señalábamos en los estudios científicos y técnicos que aportamos. La recogida de arribazón es una actividad que estamos contribuyendo a ordenar para que pueda haber una profesionalización en el sentido de que las personas con licencia tengan unas condiciones de recogida. Intentamos atender el interés de aquellos que recogen arribazón a pie con los que lo hacen con tractores y garantizar un equilibrio en toda la cadena para evitar una bajada de los precios. Desde la consejería y la Dirección General de Pesca estamos trabajando con los recolectores de arribazón y con las empresas que lo compran para establecer los requisitos mínimos y razonables que permitan un orden en el sector.

-¿Habrá algún cambio en la normativa?

-Estamos aún trabajando con los profesionales, insisto.

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