«Fui a buscar a mi hermano a la piscina y me dijeron que allí no había nadie»

Usuarios del equipamiento deportivo, ayer por la tarde, tras reabrir la piscina sus puertas. / A. G.-OVIES
Usuarios del equipamiento deportivo, ayer por la tarde, tras reabrir la piscina sus puertas. / A. G.-OVIES

El familiar de la víctima de Villaviciosa acudió poco antes del cierre de las instalaciones y los trabajadores le aseguraron que no había nadie en el interior | Una trabajadora de la limpieza encontró el cadáver de Francisco Montes cuando abrió la instalación por la mañana

ALICIA G.-OVIES VILLAVICIOSA.

Era poco antes de las 7.15 horas de la mañana cuando una limpiadora de la piscina municipal de Villaviciosa encontró el cuerpo de Francisco Montes, de 50 años, en la sauna. Había pasado toda la noche dentro de las instalaciones sin que nadie se percatase hasta el día siguiente. La investigación está ahora en manos de la Policía Judicial, que se encargará de determinar qué sucedió. El Ayuntamiento de Villaviciosa ha solicitado, además, un informe al coordinador municipal de deportes y a FCC-Aqualia, concesionaria del servicio.

Francisco Montes accedió a las instalaciones municipales - se había hecho socio del equipamiento hacía poco más de dos meses- en torno a las cuatro de la tarde. Dos horas después habría decidido hacer uso de la sauna, de la que nunca llegó a salir. Pasó unas catorce horas dentro. Según asegura la empresa concesionaria, la instalación «no presentaba ninguna incidencia en su sistema de apertura y cierre». Asimismo, «contaba con los protocolos de seguridad legalmente establecidos y las normas concretas de uso de la instalación». El encargado del cierre de la piscina se habría ocupado además de apagarla, aunque por causas que se desconocen no se percató de la presencia del fallecido en su interior.

El hermano de la víctima, Manolo, acudió poco antes del cierre de las instalaciones preocupado al no regresar Francisco. Los trabajadores le aseguraron que no había nadie en su interior y le informaron de que estaban a punto de irse: «Fui a buscarlo y me dijeron que allí no había nadie».

Ante esta respuesta decidió continuar buscándolo por las calles de Villaviciosa, sin obtener ningún resultado. No fue hasta la llegada del equipo de limpieza, por la mañana, cuando se supo que Montes había estado toda la noche dentro de la sauna.

Hasta el lugar de los hechos se trasladaron inmediatamente agentes de la Policía Local, quienes recibieron el aviso de la Guardia Civil a las 7.35 horas. También acudieron miembros de la Policía Judicial. El cadáver fue trasladado por los servicios funerarios dos horas más tarde.

Ahora será la autopsia la que determine la causa de la muerte, aunque las primeras investigaciones apuntan a una muerte no violenta, por causas naturales. Montes era diabético. El alcalde, Alejandro Vega, quien se ha puesto a disposición de la familia para aquello que necesite, ha abierto una investigación y ha solicitado varios informes tanto a la empresa concesionaria como a la coordinadora municipal de deportes. El hermano del fallecido -que se enteró de lo sucedido cuando iba a tramitar uno papeles para pedir el día libre para buscar a Francisco y le pararon a la altura de la piscina- explicaba ayer que esperarán al resultado de la autopsia antes de decidir si emprenden medidas contra los responsables de la piscina. Aunque también indicó que pondrán el caso en manos de abogados dado que, comentó, «todo el mundo nos dice que ha habido una negligencia».

«Bellísima persona»

Francisco Montes se licenció en Derecho en la Universidad de Oviedo. Originario de Villaviciosa, residió en León, donde trabajó como asesor jurídico en varias empresas de la ciudad. De carácter afable, los que lo conocieron lo definen como «una bellísima persona».

«Siempre fue muy independiente, aunque conocía a todo el mundo», aseguran. Su familia era también muy conocida en la localidad. Su padre había sido veterinario, al igual que su hermano, quien actualmente forma parte de un programa de trabajo del Ayuntamiento.

La noticia de su fallecimiento cayó como un jarro de agua fría entre los vecinos de Villaviciosa, quienes expresaban su indignación al conocer que el cuerpo no había sido encontrado hasta la mañana siguiente. Durante todo el día, las extrañas circunstancias de la muerte se convirtieron en el tema principal de conversación. «¿Y si se queda un grupo de gente en el interior con intenciones de robar? Lo lógico es que se revisen las instalaciones antes de cerrar», criticaban. El recinto permaneció cerrado por la mañana y reabrió hacia las tres de la tarde.

La iglesia parroquial de Villaviciosa acogerá hoy, a las 18 horas, el funeral de cuerpo presente. A continuación sus restos mortales serán incinerados. La capilla ardiente se encuentra instalada en la sala 2 del tanatorio Valdediós.

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