La «herencia química» por los pesticidas sintéticos incide en la obesidad infantil

La profesora Adonina Tardón recomienda evitar las dietas durante el embarazo y el uso de plásticos en los alimentos

I. V. GIJÓN.

La profesora Adonina Tardón, del Área de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Oviedo, ofreció ayer en el Aula Magna una conferencia sobre los «contaminantes orgánicos persistentes» presentes en el medio ambiente y en el día a día de cualquier persona. Hizo especial hincapié en el peligro que representan los pesticidas químicos sintéticos, con organoclorados y organofosforados «que son resistentes a la biodegradación, tienen un efecto acumulativo y también el efecto de volatilidad, con lo que pasan al medio ambiente y de ahí a la tierra y el agua».

A raíz del seguimiento a 500 embarazadas, y a sus hijos con revisiones hasta la adolescencia, considera probado que existe una «herencia química» por la cual estos compuestos que han llegado a la madre a través de la cadena alimentaria «pasan a la placenta y al recién nacido». En él se comportan como un «alterador hormonal» que tiene efectos en los sistemas nervioso, respiratorio y reproductor, así como en el endocrino, con problemas como la obesidad y la diabetes. «Estamos en vías de asociar la obesidad y la alteración lipídica en función de la concentración de estos compuestos». Advirtió de que «es el momento de dejar de producir de manera exagerada alimentos con pesticidas químicos» y defendió los alimentos de producción ecológica.

También recomendó que las embarazadas eviten las dietas. «Si ganan el peso recomendado no necesitan quemar grasas, que es donde están los químicos sintéticos». Abogó por evitar la presencia de plásticos, especialmente al calentar alimentos.

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