El HUCA, al compás de las emociones

Los músicos de la OSPA ante el público del salón de actos del HUCA. / DANIEL MORA
Los músicos de la OSPA ante el público del salón de actos del HUCA. / DANIEL MORA

El personal sanitario recuerda durante el concierto la importancia de hacerse donantes de sangre y médula | La OSPA interpreta las obras creadas por los alumnos de las Aulas Hospitalarias

LAURA CASTRO OVIEDO.

No está demostrado que la música tenga poderes curativos, pero sí que tiene efectos positivos en los seres humanos. Algunos miembros de la Orquesta Sinfónica del Principado (OSPA), encabezados por el fagotista John Falcone, lo saben bien y por eso no dudaron en aceptar el reto propuesto por Ana Mateo, gerente de la OSPA, y Rosa García, coordinadora de las Aulas Hospitalarias del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Debían convertir a once de sus alumnos, sin conocimientos musicales, en compositores.

Un desafío que ayer se convirtió en una realidad en el salón de actos del HUCA con el concierto integrado por las obras de estos niños y jóvenes de entre dos y dieciocho años con motivo de la fiesta anual de las Aulas Hospitalarias. Unas partituras que intercambiarán con fines didácticos con la Filarmónica de Nueva York, como aseguró John Falcone, «para que las obras de estos pequeños resuenen en la gran manzana y las de los neoyorquinos, en Asturias».

Fueron muchos los que ayer se convencieron de que la música da fuerza. «No hay una vía mejor para que expresen lo que sienten, les cura, en cierto modo», defendió el joven Borja Balbuena, presentador del evento y antiguo paciente. Estuvo ingresado durante 2013 luchando contra un linfoma al que, finalmente, ganó la batalla. «Es increíble, lo que ha pasado hoy aquí», aseguró tras ver las caras de los pequeños compositores al escuchar sus obras en directo.

La Orquesta Sinfónica intercambiará las obras con la Filarmónica de Nueva York

Algunos fueron más conscientes que otros de la hazaña lograda, como Mauro Díez, de 10 años, autor de 'Composiciones sentimentales'. Acaba de recibir un trasplante de médula de su hermana para plantarle cara a la leucemia y el día de ayer, reconoció, le hizo sentirse «importante». «Solo puedo dar las gracias a todos por esta experiencia que espero que continúe haciéndose muchos años más», afirmó Mauro, antes de arrancarse a cantar un villancico para el deleite de los cientos de personas que llenaron el salón de actos del HUCA.

Una opinión que compartió otra de las jóvenes artistas, Cecilia Zapico, de 18 años, quien tras escuchar su 'Despertar de las hadas' dedicó unas emotivas palabras a los músicos de la OSPA. «Gracias por esto, ha sido muy importante para mí», aseguró la joven, quien está convencida de que «la música fue una salvación», cuando permanecía ingresada luchando contra el tumor cerebral que padece desde hace nueve años. También hubo tiempo para celebraciones extraordinarias como el cumpleaños de Yassine, de cuatro años. No dudó en apoderarse del micro y convertirse en doble protagonista gracias a su obra 'El elefante de colores' y a su tarareo de la banda sonora de Mario Bross.

El mejor regalo de Navidad

La fiesta de las Aulas Hospitalarias estuvo marcada por el arte musical de los pequeños, pero el personal sanitario no quiso dejar pasar la ocasión de recordar cuál es el mejor regalo que se puede hacer estas navidades: la donación de médula y sangre.

«Aprovechad las reuniones familiares, las cenas de empresa y las quedadas entre amigos para reforzar esta idea porque salva vidas», recalcaron.

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