El HUCA implanta un neuroestimulador contra los trastornos del movimiento

En el centro, el doctor Javier Sol, con los miembros de su equipo, en el HUCA.
En el centro, el doctor Javier Sol, con los miembros de su equipo, en el HUCA. / Álex Piña

Es el segundo hospital de España que utiliza esta tecnología, que permite un tratamiento más eficaz y aporta seguridad al paciente

M. M. C. GIJÓN.

Los facultativos del Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) utilizaron la última tecnología en control de trastornos del movimiento, en una operación realizada hace 18 días a un paciente con Parkinson avanzado. Es el segundo centro hospitalario de España que usa esta moderna técnica. Se trató de implantar un neuroestimulador que se adapta a la estructura del cerebro de la persona afectada y consigue controlar los trastornos motores, al tiempo que aporta más eficacia al tratamiento y más seguridad para el paciente.

La operación tuvo lugar el 13 de junio y este nuevo sistema «supone un notable avance en la enfermedad del Parkinson, la distonía o temblores esenciales», según explicó el doctor Javier Sol, neurocirujano encargado de la intervención.

La Consejería de Sanidad informó de que esta técnica consiste en implantar, mediante cirugía de alta precisión, pequeños electrodos en áreas profundas del cerebro con una posterior conexión a un generador de pulsos bajo la piel, en la zona de la clavícula. Unos débiles impulsos eléctricos son capaces de estimular una región concreta del cerebro y contribuyen a la regulación de la comunicación de las neuronas, con lo que se obtiene una mejoría en los síntomas de los trastornos motores.

Esta cirugía está indicada para aquellos pacientes en los que el tratamiento farmacológico perdió eficacia y que a menudo padecen grandes temblores, tensión, rigidez, movimientos lentos o dificultades para caminar y realizar actividades concretas.

El nuevo neuroestimulador cerebral es el único en el mundo que tiene un control de corriente independiente múltiple, lo que reduce los afectos adversos y permite una adaptación personalizada. Además, la batería del dispositivo es la de mayor duración del mercado, de hasta 25 años, lo que evita reintervenciones y limita el riesgo de complicaciones.

El doctor Sol indicó que este nuevo equipamiento «es un avance muy importante, porque se adapta a la estructura del cerebro, aumentando el control de los síntomas con menos efectos no deseados». «Se trata de un procedimiento semejante a los convencionales, pero que presenta la novedad de que es un sistema direccional y recargable. La programación es más sencilla, aunque con mayores posibilidades de modificación».

El HUCA ha realizado ya más de 400 intervenciones de este tipo. El número de pacientes con neuroestimuladores cerebrales es cada vez mayor y se estima que entre el 50% y el 75% de ellos tendrá que realizarse una resonancia magnética durante la vida útil de su dispositivo. Quienes tengan implantado este nuevo equipo sí podrán someterse a esas pruebas para cualquier enfermedad adicional.

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