El HUCA, pionero en el uso de nuevas válvulas para tratar la estenosis aórtica

Es el primer hospital de Europa en implantar un dispositivo que permite dar el alta al paciente coronario en tres días

LAURA MAYORDOMO GIJÓN.

Fue intervenida el pasado jueves y ya está en casa. Una octogenaria asturiana ha sido la primera paciente de toda Europa a la que se le ha implantado un nuevo tipo de válvula transcatéter que simplifica y mejora el tratamiento de la estenosis aórtica, un problema cardiaco común que se produce por un estrechamiento de la válvula aórtica. Cuando esto ocurre, el corazón se ve obligado a hacer un mayor esfuerzo para bombear la sangre a todo el cuerpo, debilitándose y aumentando el riesgo de sufrir un paro cardiaco. Es una patología en constante aumento ya que está relacionada con la edad. Se calcula que el 4% de las personas de entre 70 y 80 años la padecerán. El porcentaje aumenta al 10% superada la barrera de los 80 años.

El Área de Corazón del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) que dirige el cardiólogo César Morís llevó a cabo el pasado día 10 la primera intervención para implantar este nuevo tipo de válvula, que corrige el funcionamiento de la dañada sin necesidad de eliminarla y, lo más importante, sin que sea preciso someter al paciente a una cirugía a corazón abierto. De hecho, esta intervención está indicada para aquellas personas que correrían un riesgo entre medio y extremo en una cirugía de ese tipo. «Es una revolución en cardiología», destacó ayer un satisfecho César Morís.

La diferencia con las válvulas que se venían colocando desde el año 2007, cuando comenzó el programa de tratamiento de la estenosis aórtica sin cirugía en el HUCA, es que incorpora un recubrimiento externo -«como una bufanda de tejido animal», apunta Morís- que aumenta el área de contacto y la superficie entre la prótesis y la válvula del propio paciente para mejorar el sellado. «Este envoltorio previene posibles fugas de sangre alrededor de la válvula en cada latido, una de las complicaciones más comunes en estos pacientes hasta ahora», explicaron fuentes de la Consejería de Sanidad en un comunicado.

Punción en la ingle

Otro de los beneficios de este procedimiento es que es mínimamente invasivo. El dispositivo se inserta a través de una punción a nivel de la ingle y es guiado hasta el corazón del paciente utilizando sedación superficial, sin necesidad de anestesia general. «Este abordaje favorece una rápida recuperación, permite a la persona intervenida sentarse al cabo de ocho horas, caminar al día siguiente y obtener un alta precoz a las 72 horas».

Hasta la pionera intervención de la pasada semana en el HUCA, este tipo de válvulas solo se habían implantado en Estados Unidos, donde llevan tres meses trabajando con ellas. En Asturias, Morís calcula que este año se coloquen a más de cien pacientes. «El año pasado hicimos ochocientas cirugías de estenosis aórtica pero la tendencia a medio plazo irá a una reducción de las cirugías y un aumento de esta nueva técnica porque los resultados son idénticos», garantiza. Hoy mismo realizarán dos nuevas intervenciones.

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