La huelga de examinadores de Tráfico se salda con 7.500 pruebas pendientes

Una de las protestas de los examinadores asturianos. / E. C.
Una de las protestas de los examinadores asturianos. / E. C.

Los evaluadores ponen fin al conflicto y esperan que los Presupuestos incluyan una partida para pagarles la mejora que demandan

S. G. A GIJÓN.

Medio año de huelga que llega a su fin. Los examinadores del carné de conducir anunciaron ayer su decisión de desconvocar las protestas iniciadas para reclamar a la Dirección General de Tráfico mejoras en sus condiciones salariales y laborales. Lo hacen en la confianza de que sus últimos movimientos darán resultado. Y es que esperan, ahora, que los Presupuestos Generales del Estado para el año que viene incluyan el complemento específico que centraba buena parte de sus reivindicaciones, 250 euros brutos al mes.

Fue el presidente de la Asociación de Examinadores de Tráfico (Asextra), Joaquín Jiménez, el encargado de dar a conocer su decisión de desconvocar unas protestas que solo en Asturias han provocado que no se celebraran miles de exámenes desde junio: 7.500 estiman los examinadores y más de 8.500 la Unión de Empresarios de Autoescuelas de Asturias. Jiménez se reunió ayer con los grupos de la oposición en el Congreso para tratar sobre el acuerdo suscrito el 29 de noviembre por el que todos ellos se comprometieron a presentar una enmienda a los Presupuestos Generales del Estado para que la citada reivindicación económica -que supone un coste de tres millones de euros al año- quede recogida en alguna de las partidas para 2018. «Ha sido la huelga más larga de la historia dentro de la administración, y me atrevería a decir que de cualquier sector, exactamente 65 días», indicó Jiménez sobre unos paros que se llevaban a cabo los lunes, martes y miércoles desde junio. En España, se han dejado de celebrar unos 200.000 exámenes. Asextra advierte, no obstante, de que el final de este conflicto con la Dirección General de Tráfico será «definitivo» cuando el complemento que reclaman aparezca reflejado en sus nóminas. Y es que no es la primera vez que desconvocan sus movilizaciones confiando en una resolución que no llega.

El problema hunde sus raíces en 2008, cuando se llevó a cabo una reclasificación del funcionariado, del que los examinadores quedaron excluidos. Tres años después, viendo que nada cambiaba, este colectivo convocó una huelga para reclamar el aumento y la desconvocó al obtener el compromiso de que el incremento se aplicaría.

Ahora, darán «una vez más», un voto de confianza al Gobierno central, al tiempo que piden disculpas a la ciudadanía por los perjuicios que su protesta haya causado. Entre ellos, las autoescuelas, cuya unión de empresarios en Asturias recordaba ayer que el final de la huelga «no deparará automáticamente la solución a la escasez de examinadores». En el Principado hay catorce examinadores, aunque llegó a haber 22.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos