Illas, Candamo y Las Regueras harán las primeras batidas del lobo

Las sociedades de cazadores exigen al Principado «un amparo legal claro» para colaborar en el control de los cánidos

LAURA CASTRO GIJÓN.

Illas, Candamo y Las Regueras son los primeros concejos que han solicitado al Principado permiso para llevar a cabo batidas del lobo. Se harán en las zonas catalogadas de presencia esporádica de cánidos donde se hayan registrado un mayor número de daños. Desde la Consejería de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente estiman que mañana mismo se realizará la primera y recuerdan que «las batidas se harán siempre con personal de la guardería y en el caso de Illas, Candamo y Las Regueras habrá un máximo de quince personas armadas». A estos tres concejos se sumarán próximamente los de Llanes, las Peñamelleras y Cabrales que «previsiblemente mañana» entregarán la relación de cazadores interesados en actuar en la sierra del Cuera.

Son los propios Ayuntamientos los que deben solicitar a la consejería una actuación en su territorio y tras formular la petición, son las asociaciones cinegéticas las que entregan un listado identificativo de todos los voluntarios. En una misma batida pueden participar miembros de distintas sociedades y deberán entregar los cánidos muertos al personal de la guardería. «No es una especie cinegética y por tanto, no cabe aprovechamiento de ningún tipo», explican desde la consejería.

Asimismo, recuerdan que «no se comete ningún exterminio ni tampoco una ilegalidad, pues tanto el decreto en el que se basa el Plan del Lobo como el reglamento de caza lo permiten» y recalcan que «son medidas en zonas localizadas y por causas justificadas».

No obstante, los cazadores exigen al Principado «un amparo legal claro» para colaborar con la consejería en el control de los cánidos. «Conocemos la problemática y sabemos que hay muchos ganaderos afectados, pero no podemos participar sin garantías», subraya Fernando González Aparicio, presidente de la Asociación Cinegética Sierra Pulide Nalón que abarca los cotos de la comarca occidental a la que pertenecen Illas y Candamo, entre otros concejos. «Es un tema conflictivo y queremos ayudar, pero queremos estar seguros de que no tendremos problemas por matarlos», sentencia González Aparicio.

Una opinión que compartió también Valentín Morán Álvarez, presidente de la Federación Asturiana de Cazadores, quien recalca que «se trata de una colaboración» y que «en ningún caso, nosotros hemos pedido matar lobos». Morán explica que «ha habido un aumento de la población y se nota en los ataques a las especies cinegéticas como el jabalí o el corzo». El presidente de la Federación Asturiana de Cazadores concluye que «no tiene sentido la alarma que se ha creado ahora, porque esto constaba en el Plan del Lobo desde el principio. La diferencia es que aún no se había implantado».

Fotos

Vídeos