Rescatados de un incendio en su casa de Ventanielles tres hijos del 'preso resucitado'

Rescatados de un incendio en su casa de Ventanielles tres hijos del 'preso resucitado'
José Carlos Montoya, a la derecha, con un nieto y otro familiar, en la vivienda de Ventanielles donde se produjo el incendio. / ÁLEX PIÑA

«Piqué, nadie contestaba, empujé la puerta y entré», relata el carnicero que vive enfrente. El padre de Gonzalo Montoya atribuye el fuego a una vela que «prendió en un muñeco»

D. L. OVIEDO.

En el bajo de los números 1 y 3 de la calle Río Narcea, en el barrio ovetense de Ventanielles, vive la familia Montoya, de la que forma parte Gonzalo Montoya, el preso que 'resucitó' en la morgue del Instituto de Medicina Legal de Oviedo después de que lo diesen por muerto en la cárcel de Asturias. Ayer la mala suerte volvió a cebarse con ellos. Eran las 8.40 horas cuando se declaró el incendio; cinco personas, dos adultos y tres menores, estaban descansando en la vivienda. Resultaron intoxicados leves los tres menores, hijos del reo, y sufrió mareos uno de los adultos, el padre de Gonzalo Montoya. Los afectados fueron atendidos en el lugar del suceso por el Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU), sin que fuera preciso trasladarlos al HUCA. Hasta Ventanielles se desplazaron agentes de las policías Local y Nacional, que controlaron la situación en cuestión de veinte minutos, impidiendo que se extendiese el fuego y, después, ventilando el humo. Según Seguridad Ciudadana de Oviedo, «pudo ser grave» de no haber sido porque los trabajadores de la carnicería Roynar, situada frente a la vivienda, socorrieron a la familia Montoya.

«Piqué, nadie contestaba, empujé, se abrió la puerta y entré. Había humo por la parte de arriba, no se respiraba, y estaban todos durmiendo. Pegué una voz, '¡fuego!', y empezaron a levantarse. Fue rápido. Agarré al pequeño de la mano y salimos», relató el carnicero Arsenio Álvarez. Apuntó que, de no haber sido por su intervención, «ahí se quedaban». Su compañero David González se encargó de avisar a los vecinos.

Con un caldero

«Estamos todos bien, fue poca cosa. El susto nada más. Salimos todos por si acaso», afirmaba después José Carlos Montoya, padre del preso 'resucitado'. El incendio se produjo, dijo, porque -ante el «mal estado de la instalación eléctrica»- su nieto menor, al levantarse para vestirse e ir al colegio, encendió una vela que tocó «un muñeco y ardió». Luego «se despertó el mayor, cogió un caldero y lo apagó». José Carlos se refirió también a la situación de su hijo Gonzalo. «Está muy bien, engordó cuatro kilos. Estamos esperando que venga el indulto. Le quedan cinco meses, pero si viene el indulto se queda en la mitad», comentó. El preso, conocido como 'El Chino', de 29 años, cumple una pena de tres años y siete meses por robo con fuerza de chatarra. El pasado 7 de enero, tras sufrir una sobredosis al mezclar barbitúricos con diversas drogas, fue dado por muerto. 'Resucitó' antes de que se le practicara la autopsia, y permaneció dos semanas en la UCI del HUCA.

Más información

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos