«El 'incendiarismo' y la negligencia del fuego agrario están arraigadas en la cultura»

Eugenio García, Guillermo Martínez y María Jesús Álvarez. /Mario Rojas
Eugenio García, Guillermo Martínez y María Jesús Álvarez. / Mario Rojas

R. M. OVIEDO.

«Detrás de más del 90% de los incendios está la mano del hombre, de forma intencionada o negligente», explicó la consejera de Desarrollo Rural, María Jesús Álvarez. «Es urgente promover una sociedad intolerante ante el fuego», agregó, en la presentación del nuevo plan, un acto al que acudieron cerca de un centenar de efectivos.

El documento analiza la «cultura del fuego» presente en la región. «Predominan el 'incendiarismo' y la negligencia en el uso del fuego como herramienta agrícola, práctica muy arraigada en la cultura rural asturiana», considera. Tanto que, según el gerente del Sepa, Eugenio García, ha impregnado «prácticamente toda la región». Como aval recitó parte de la toponimia: «Todos recordamos Llames de Pría, Llames de Parres, Llames de Grado. Son localidades de nuestra geografía, como el monte La Llama, la sierra La Llama y hasta fuente Quemadina».

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En los últimos incendios, agregó, «había un río que nos habla de las condiciones de calor, el río Forna, y en el parque de Redes, está la cuesta Pandu Quemado».

Son rastros de un pasado que se repite. «El año pasado se han quemado 27.000 hectáreas», lamentó la consejera. «Casi el 73% del Principado es monte, y el monte es madera, miel, carne y otros aprovechamientos», completó María Jesús Álvarez.

El gerente del Sepa inició su presentación recordando uno a uno a todos los fallecidos en las últimas décadas en la lucha contra las llamas, y agradeciendo a los sindicatos que en momentos de crisis «hayan sabido orillar sus reivindicaciones para arrimar el hombro».

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