Las incidencias en los trenes de cercanías tocan techo, con 119.300 viajeros afectados en un año

Un tren de cercanías de Renfe circula entre la basura acumulada junto a las vías en Langreo. / J. C. ROMÁN
Un tren de cercanías de Renfe circula entre la basura acumulada junto a las vías en Langreo. / J. C. ROMÁN

El número de pasajeros perjudicados se disparó un 31% en 2017. Pese a ello, son puntuales el 93% de los trenes de Feve y el 98% de Renfe

RAMÓN MUÑIZ GIJÓN.

Los problemas crecen en las cercanías ferroviarias de Asturias. El pasado año el registro de incidencias totalizó 1.820 casos, récord que supera en un 2,8% al marcado en 2016. Octubre fue el peor mes, con 168 partes, aunque no hubo ninguno con menos de 128 casos atendidos. En total, sumados los servicios de ancho ibérico (los tradicionales de Renfe) y los del métrico (los asociados a Feve) fueron suprimidos 3.414 trenes, lo que supone un 67% más que el ejercicio anterior. El dato más preocupante a efectos comerciales es el de la cantidad de pasajeros afectados. Hubo 119.340 clientes perjudicados, un 31% más que en el curso anterior.

Los datos de la compañía fueron difundidos por 'Eldiario.es' y cotejados y procesados por este periódico. Renfe pospuso hasta ahora su respuesta, si bien los sindicatos avalan unos números que coinciden también con parte de los utilizados por el propio Ministerio de Fomento a la hora de elaborar el plan de cercanías para Asturias. Cabe matizar que, según estos documentos, en la región, tres de cada cuatro incidencias se concentran en la red vinculada a Feve.

El titular del departamento, Íñigo de la Serna, tuvo que comparecer el miércoles en el Congreso para referirse a las averías de las cercanías. «Sí, es cierto que en 2017 se ha producido un repunte de las incidencias que se cifra en el 7% en toda la red» nacional, explicó. Preguntado por parte de los datos difundidos, los dio por buenos al tiempo que puso otro contexto. La cifra de problemas y afectados «llama la atención» si se suman de forma particular, pero «son magnitudes que se tienen que poner en relación con todo el servicio».

En efecto, en un día laborable los ferrocarriles de proximidad de Renfe y los de la extinta Feve ofrecen 499 circulaciones en la región. En 2016 fueron suprimidos una media de 5,6 frecuencias diarias, mientras el pasado curso habrían sido 9,4. Proporcionalmente el paso atrás es notable, pero las matemáticas permiten a la empresa defender que libró sin cancelaciones el 98,1% de los servicios.

El mismo ejercicio de ver el vaso medio lleno o medio vacío cabe realizarlo con los pasajeros afectados. En 2016, último año con datos oficiales cerrados, Renfe y Feve despacharon 5.655 billetes de cercanías al día. Las incidencias, por su parte, afectaron a 250 de esos clientes. Es decir, los perjudicados suponen el 4% de todos los usuarios.

Mismo contexto cabe hacerle a la puntualidad. Según la documentación que maneja el ministerio, el 80% de las incidencias de la red asturiana se libran sin ocasionar demoras. Cabe matizar que Renfe acostumbra a computar como tales los casos en los que el tren llega al final de su recorrido con más de tres minutos sobre el horario previsto. Es decir, los incumplimientos inferiores o producidos en estaciones intermedias quedan fuera de la estadística. Asumiendo estas reglas, resulta que en 2016 el 98,43% de los cercanías de los trenes rojos fueron puntuales, mientras que a los ferrocarriles amarillos Fomento les atribuyó un cumplimiento del 93,49%.

El problema, en los trenes

Pero, ¿de dónde surgen la mayoría de los problemas? La estadística analizada los ubica, en el 58% de los casos, en el material motor, es decir, en averías del propio ferrocarril. Se llevan la palma los problemas con los frenos, la tracción, el sistema de gestión de tráfico (ASFA) y los daños en el circuito neumático. Los inconvenientes se explican por el envejecimiento del parque móvil, la escasa fiabilidad de algunas de las unidades más modernas y las pocas inversiones en mantenimiento de los últimos años. Cabe recordar que hoy en Asturias circulan todavía diez unidades de la Serie 526, construidas entre 1966 y 1974, y otras veinte de las Series 433 y 435, que salieron de fábrica entre 1981 y 1985. Es decir, el 44% de los trenes de Feve de cercanías tiene entre 33 y 56 años de servicio.

La red reclama inversión a gritos, y por eso De la Serna presentó un «ambicioso» plan para la región, según recordó en su comparecencia del Congreso. Está dotado de 580 millones y se enmarca dentro de una renovación de los servicios de proximidad de todo el país. El plan presentado para Cataluña lleva aparejado unos 4.000 millones, al de Cantabria se le han prometido 530, mientras el de Valencia se anunció con 1.430. El próximo en conocerse será el de Madrid, comunidad donde el ministro ha anticipado que renovará el 60% de trenes de cercanías, para que en los próximos años los coches lleven incorporados enchufes, wifi y pantallas de entretenimiento.

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