La investigación por el niño ahogado en Soto del Barco se centra en la normativa de piscinas

La piscina en la que en julio murió ahogado Izán Álvarez. / Ó. PANDIELLO
La piscina en la que en julio murió ahogado Izán Álvarez. / Ó. PANDIELLO

La Guardia Civil pide al Principado que aclare si la granja escuela estaba exenta de contar con socorrista y si el número de monitores era correcto

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

La Guardia Civil ha solicitado a la Consejería de Presidencia del Principado de Asturias varios informes para cerrar la investigación sobre el fallecimiento del niño Izán Álvarez Pérez. El menor murió ahogado el pasado 25 de julio mientras pasaba el día en la granja escuela Palacio de La Bouza de Soto del Barco, instalación con una trayectoria de veintiocho años. En concreto se han pedido aclaraciones sobre dos aspectos relacionados con la normativa vigente que el instituto armado considera fundamentales de cara a la redacción del informe que deben remitir al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Pravia. Su objetivo es determinar si el decreto que regula las actividades juveniles al aire libre afecta o no al funcionamiento de la granja escuela.

Una de las preguntas tiene que ver con la obligatoriedad de contar con socorristas en las piscinas. Según la regulación autonómica, hasta 1,60 metros de profundidad no es necesario que las instalaciones cuenten con este personal especializado en salvamento. Dado que la piscina donde falleció Izán Álvarez tiene una profundidad de 1,80 metros, la Guardia Civil quiere que la consejería aclare si existen excepciones o si los responsables de La Bouza incurrieron en negligencia.

El segundo aspecto se refiere al número de menores que puede tener como máximo a su cargo un monitor. El fallecido formaba parte de un grupo de 17 niños, que durante la actividad en la piscina estaban bajo el control de dos monitoras, una de ellas en prácticas. La normativa obliga a contar con una persona con diploma de actividades de tiempo libre por cada diez niños, de ahí que existan dudas sobre si las que están en prácticas computan o no como monitores titulados. La Guardia Civil quiere conocer además los criterios que se siguen para determinar el número total de monitores necesarios en el conjunto de la instalación. Durante esa jornada en la granja escuela había un total de noventa menores participando en diferentes actividades.

Actividad suspendida

Actualmente la directora de la granja escuela Palacio de La Bouza aparece en el informe como investigada por un presunto delito de homicidio imprudente. Desde el accidente, la instalación ha suspendido su actividad. La empresa ha transmitido su pésame por lo sucedido y sus responsables se han ofrecido a ayudar a la familia en todo lo necesario.

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