Investigadoras reclaman «más talento femenino» para hacer crecer la Ciencia

Paz Suárez Coalla, Nélida Conejo, Olga Valverde, María Banqueri y Ana Coto, en el Aula Magna de la Universidad. /  PABLO LORENZANA
Paz Suárez Coalla, Nélida Conejo, Olga Valverde, María Banqueri y Ana Coto, en el Aula Magna de la Universidad. / PABLO LORENZANA

Varias neurocientíficas animan a seguir sus pasos: «Sacrificamos muchas cosas, pero la labor de investigación es muy satisfactoria»

LAURA MAYORDOMO OVIEDO.

Tienen en común un afán innato por descubrir el porqué de las cosas. Por investigar. Las seis ponentes que ayer participaron en las primeras jornadas de Neurocientíficas de la Universidad de Oviedo -con las que la institución académica cerraba los actos por el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia- hablaron de sus experiencias, profesionales y personales, para visualizar la labor científica e investigadora de las mujeres en este campo. También para animar a las decenas de alumnas -y no pocos alumnos- que llenaron el Aula Magna del Edificio Histórico a seguir sus pasos, para lo que, advirtieron, será necesario superar obstáculos aún hoy presentes.

Por ejemplo, la complicada conciliación familiar -«por la que hay que luchar, aquí y en todos los trabajos», instó Ana Coto, profesora de del área de Morfología y Biología Celular de la Universidad de Oviedo-, la escasa visibilidad del papel de las mujeres en la ciencia -terreno en el que, coincidieron, poco a poco se va avanzando- o lo mucho que queda por hacer para alcanzar una igualdad real. «Espero que haya mucha vocación científica entre vosotras. Necesitamos del talento femenino para crecer en Ciencia y, en general, en la sociedad en la que estamos», las animó Olga Valverde, catedrática de Ciencias Experimentales y de la Salud de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, con una dilatada carrera investigadora que la ha llevado por laboratorios de Francia, Estados Unidos y Canadá.

En la Universidad de Goteborg (Suecia) se encuentra trabajando en tres líneas de investigación la catalana Fiona Peris-Sampedro. Dedicarse a la Ciencia «es una decisión muy personal. Aprendes mucho, pero ese aprendizaje no solo se limita a lo científico sino también a lo personal. Aprendes muchísimo sobre ti, sobre cómo eres comportándote frente a los demás... Hay que vivirlo porque es una cosa surrealista», bromeó antes de lanzar su recomendación a las nuevas generaciones de universitarias: «Si dudáis en meteros en la Ciencia, hacedme caso, meteos».

«Espero que haya mucha vocación científica entre vosotras», les dijo Olga Valverde a las alumnas

Porque la investigación «es muy satisfactoria», constató la profesora contratada doctora del área de Logopedia de la Universidad de Oviedo Paz Suárez Coalla, que ha centrado gran parte de su trabajo en el estudio de la dislexia. Cuando comenzó su carrera investigadora no disfrutó, ni mucho menos, de los más de 400 días de baja maternal que concede el gobierno sueco -hecho remarcado por Fiona Peris-Sampedro en su intervención, grabada- sino que tuvo que volver cuando su bebé apenas tenía un mes. «O me incorporaba o no me incorporaba». No había más opción. Las mujeres investigadoras «sacrificamos muchas cosas muy importantes», apuntó sobre la difícil conciliación Ana Coto.

Con todo, destacó, «nuestro trabajo es tan bonito que eso ayuda a que todo sea más fácil». Y, un aspecto más a tener en cuenta: «Dentro de la Universidad nos encontramos en una burbuja» ya que aquí la equiparación salarial es un hecho.

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