«Javier Montejo fue un guerrero de la salud mental en Asturias»

Manuel Matallanas, exgerente del HUCA; Carmen Montejo (hija del fallecido), Enrique Serrano, exjefe de Salud Mental; José García, exconsejero de Sanidad; y Juan Ortiz, exgerente del Sespa. /  ÁLEX PIÑA
Manuel Matallanas, exgerente del HUCA; Carmen Montejo (hija del fallecido), Enrique Serrano, exjefe de Salud Mental; José García, exconsejero de Sanidad; y Juan Ortiz, exgerente del Sespa. / ÁLEX PIÑA

La sanidad regional rinde homenaje al médico, uno de los impulsores de la reforma psiquiátrica, fallecido en 2017

LAURA FONSECA OVIEDO.

Fue el último director, en 1987, del psiquiátrico de La Cadellada y uno de los impulsores, desde la base, de la reforma de la salud mental en Asturias, un proceso lento pero decidido que consiguió rescatar a los enfermos del modelo de hospitalización e internamiento. Ayer, en el mismo terreno donde como médico había asistido en 2003 a la ansiada desaparición del viejo psiquiátrico, Javier Montejo recibió un homenaje póstumo en el que estuvieron presentes muchos de sus antiguos compañeros y amigos, entre ellos varios exdirectivos y actuales cargos sanitarios. En el homenaje también participaron algunos de los que fueron sus pacientes, además de su mujer, Juana, y su hija, Carmen.

El Hospital Universitario Central de Asturias recordó a la figura de este médico polifacético que falleció en marzo de 2017, a la edad de 64 años, víctima de un cáncer de pulmón. Nacido en Madrid, Montejo desarrolló su carrera profesional en Asturias, y fue clave en la reforma psiquiátrica, un movimiento que acabó con los modelos de reclusión de atención imperantes hasta finales de los ochenta. También fue coordinador de Salud Mental en el Principado y desempeñó cargos de gestión en las áreas de Oviedo y Avilés.

«Fue un guerrero de la salud mental», aseguraba emocionado el exgerente del Servicio de Salud del Principado (Sespa) Juan Ortiz, compañero de fatigas de Javier en dos legislaturas. «Tenía un don para los pacientes, con los que era muy delicado y cariñoso», indicó este facultativo, ya jubilado, que dirigió el Sespa en sus inicios, en 1992, y, después, entre 1999 y 2003. «Tenía un carácter afable y cercano y muy decidido para llevar a cabo proyectos complejos», como fue la reforma psiquiátrica, abundó.

A ese aspecto también se refirió el consejero de Sanidad, Francisco del Busto, presente en el homenaje junto al gerente del Sespa, José Ramón Riera. «Montejo fue impulsor de grandes cambios asistenciales y creador, junto con otras personas, de un nuevo modelo de servicio de atención a la salud mental, un modelo revolucionario en su momento pero hoy mundialmente aceptado por la mejora que ha supuesto para los pacientes y sus familiares más próximos», señaló.

«Asturias sigue siendo un referente en el conjunto del país gracias, en buena parte, al impulso inicial de personas únicas y seguramente tan irrepetibles como Javier», indicó el consejero de Sanidad. Precisamente, muchos de los que participaron en esa reforma psiquiátrica y en ese cambio de modelo asistencial protagonizaron una de las mesas redondas en la jornada dedicada a Montejo. Manuel Matallanas, exdirector provincial del Insalud y exgerente del HUCA; el exconsejero de Sanidad y Asuntos Sociales, José García, en cuyo mandato se hizo efectivo el cierre del viejo Hospital Psiquiátrico; Juan Ortiz, exgerente del Sespa; y Enrique Serrano, antiguo jefe de Salud Mental de Niños y Adolescentes, destacaron su faceta «clínica y humana».

«Montejo tuvo visión y valentía de proponer un reto que nos hizo crecer como sociedad. Parafraseando a Jean Cocteau, 'lo consiguieron porque no sabían que era imposible'», confesó Francisco del Busto, quien no quiso dejar pasar la oportunidad para recordar a otro grande de la sanidad pública y recientemente fallecido, Jesús Otero. «Un compañero que nos dejó un precioso legado clínico».

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