El lado más salvaje del Urriellu

El leonés Jesús Sánchez y el asturiano Fernando Calvo consiguen grabar unas imágenes únicas de esta cumbre situada en Picos de Europa después de meses de escalada en todo su entorno

La cumbre del Pico Urriellu. / Jesús Sánchez
N. BRANDÓN

Con 2.519 metros de altitud y situado en la vertiente asturiana de Picos de Europa, el Pico Urriellu o Naranjo de Bulnes fue ascendido por primera vez el 5 de agosto de 1904 por Pedro Pidal y Gregorio Pérez. Ahora, más de un siglo después, el leonés Jesús Sánchez y el asturiano Fernando Calvo han querido mostrar a través de un vídeo el esplendor de esta montaña emblemática accediendo por la vía Pidal-Cainejo, a la que dieron nombre los primeros hombres que encumbraron el Urriellu. Hermosas imágenes del pico entre las nubes o al anochecer dejan ver el lado más salvaje y virgen de la montaña.

Unas imágenes cuya grabación se ha conseguido no solo con el ascenso del propio Naranjo, sino con la escalada a las montañas que lo rodean para obtener diferentes puntos de vista. Para ello, han ascendido, entre otras, a cumbres como Peña Vieja, el Neverón de Urriellu, la Párdida, el Pico Boada, el Madejuno, Tiro Llago, la Torre de las Colladetas, el Tesorero, el Cuetón, Cabezo Llerosos o la Morra del Carnizoso.

Un instante del ascenso al pico.
Un instante del ascenso al pico.

Son varias las dificultades que han tenido que sortear para conseguir unas vistas tan impresionantes de los Picos de Europa, como «la necesidad de repetir muchas veces una ruta para encontrar las condiciones adecuadas, porque la idea inicial de la secuencia se tiene que modificar porque no se ve nada de lo que buscábamos o no había luz y por eso hemos tenido que repetir las rutas», tal y como reconoce Jesús Sánchez.

La necesidad de conservar las montañas

Fue a principios de mes cuando estos dos experimentados montañeros comenzaron este proyecto con el fin de mostrar la necesidad de conservar esta belleza. «Todo está enmarcado dentro de la página web para defender las montañas a las que amenazan desde incendios a aperturas múltiples de pistas forestales, la caza, la afluencia excesiva de visitantes en determinadas zonas o la despoblación de pueblos de montaña», explica Jesús. Amenazas que deterioran el medio y que hacen latente la necesidad de un cuidado especial para que se mantengan tal y como son.

En el caso de la zona del Naranjo de Bulnes es una de las montañas con menos riesgo de deterioro, ya que su difícil acceso la protege frente al acceso de los visitantes y se «mantiene el ambiente de siempre y original».

Y es que Jesús y Fernando sin duda han conseguido su objetivo a través de su pasión. Han conseguido unas impresionantes tomas de Picos en su vertiente más pura que sirven de inspiración para seguir conservando esta joya natural.

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