Lastra insiste en que el plan de residuos «no prevé incinerar basura»

Fernando Lastra, durante una reunión con vecinos de La Rebollada. / JUAN CARLOS ROMÁN
Fernando Lastra, durante una reunión con vecinos de La Rebollada. / JUAN CARLOS ROMÁN

«La producción de un combustible sólido recuperable no es quema» de residuos, insiste el consejero

S. G. A. GIJÓN.

«No se va a quemar basura en Asturias». De forma clara y contundente se expresó ayer el consejero de Infraestructuras sobre la posibilidad de que se recurra a esa opción. Fernando Lastra insistió, durante una reunión mantenida en Mieres con los representantes de la Asociación de Vecinos La Fuentiquina, de La Rebollada, en que el plan de residuos del Principado no recoge la posibilidad de que se queme basura.

«La producción de un combustible sólido recuperable no es quema de basura», explicó el consejero, que añadió que este último tratamiento es un procedimiento «más complejo». Que se desarrolla con valorización química o energética. «No va a haber una planta incineradora, es algo muy distinto» lo que proyecta el Ejecutivo autonómico en su plan de residuos. «No es quema de basura», recalcó.

Fernando Lastra también quiso dejar claro que se está trabajando para que todos los procesos se lleven a cabo con el «mayor control ambiental», tanto en las emisiones como en la gestión de los residuos. Todo ello, además, siguiendo las directrices que marcan las normativas españolas y europeas.

«El plan de residuos del Principado tendrá el mayor control ambiental», defiende

Asimismo, quiso incidir en la idea de que no se trata de propuestas que se improvisen. «Es una gestión controlada, técnicamente dirigida y tecnológicamente validada», defendió el consejero de Infraestructuras.

La posibilidad de que se llegara a incinerar basura había generado rechazo en determinados ámbitos del Principado. De hecho, el Parlamento asturiano dio luz verde, por unanimidad, a una proposición no de ley para modificar el documento inicial del Plan Estratégico de Residuos.

Lastra también recordó que el plan de residuos, para el periodo 2017-2024, se encuentra ahora en su fase de exposición pública. La previsión es que el año que viene este documento esté ya avanzado.

La idea del Ejecutivo regional es dar comienzo a la aplicación de este plan con la puesta en marcha de la planta prevista para el tratamiento de la basura bruta, la que va a la bolsa negra, que tiene los residuos mezclados.

El proyecto presentado por el Gobierno en agosto prevé construir una planta capaz de procesar más de 310.000 toneladas de desperdicios al año. Se calcula que en 2021 la planta esté en funcionamiento. En el plan de residuos actual se prevé una inversión de 32 millones, pero en el modificado se incorporan una serie de complementos con los que se alcanzan los 50 millones de coste.

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