Lastra reconoce el «poco éxito» de la lucha contra el plumero de la Pampa

Plumeros de la Pampa, en las inmediaciones de Gijón, junto a la ronda. / ARNALDO GARCÍA

El Gobierno regional ha firmado un convenio con CaixaBank para elaborar un estudio científico que permita erradicar esta planta de la región

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

Las medidas puestas en marcha por el Principado para frenar la expansión de la planta invasora 'Cortaderia selloana', más conocida como plumero de la Pampa, han sido un fracaso. Así lo reconoció ayer el consejero de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Fernando Lastra, quien explicó en la Junta General que «dado el poco éxito de esas medidas se ha financiado la firma de un convenio con CaixaBank para llevar a cabo un estudio científico». Según apuntó, el documento que se elabore servirá para atajar «la grave expansión por el territorio asturiano de esta especie invasora».

Lastra no ocultó que el imparable aumento del plumero de la Pampa «constituye uno de los problemas ambientales más importantes que tiene el Principado» y no dudó en asegurar que las conclusiones y medidas que se propongan en el protocolo científico que se elaborará en colaboración con CaixaBank «se aplicarán de manera contundente, cooperada y coordinada».

Las autoridades asturianas vienen poniendo en marcha diversas actuaciones para erradicar la presencia de plumeros de la Pampa en la región desde 1997, pero con escaso o nulo éxito. El año pasado, según indicó Fernando Lastra, se arrancaron algunas de estas plantas en espacios naturales del Principado, pero donde más se actuó fue en la red de carreteras, especialmente en el entorno de la autovía del Cantábrico, donde se eliminaron más de 2.600 plantas, después de estudiar diferentes métodos de eliminación. Desde la Consejería de Infraestructuras, además, se pretende implicar en esta actuación a otras administración, fundamentalmente al Estado.

Fernando Lastra respondió así a la intervención en el pleno de la Junta General de la diputada de Foro Carmen Fernández, quien aseguró que la presencia del plumero de la Pampa en Asturias «no es ningún reclamo turístico, es la antítesis del Paraíso Natural y también provoca que se pierdan terrenos para el pasto ganadero». Es más, Fernández aseguró que esta planta conlleva coste sociales y sanitarios, «como el aumento de alergias y enfermedades respiratorias por la gran producción de polen». Según afirmó, en los últimos veinte años la expansión del plumero de la Pampa en la región incrementó «en torno a diez veces la superficie afectada».

Eliminar esta planta no es nada fácil, ya que sus raíces pueden tener un diámetro de más de cuatro metros. Además, sus hojas son cortantes, por lo que pueden ocasionar accidentes.

Solo se recomienda arrancar a mano los ejemplares jóvenes, siempre que el suelo esté húmedo. Sea el tamaño que sea de la planta, es muy importante desenterrar todo el cepellón del plumero de la Pampa ya que si se deja algo por sacar, parte de la raíz se puede reproducir.

Las azadas pueden ser útiles para las plantas de tamaño de pequeño a mediano, pero el método más resolutivo recomendado por los expertos es la utilización de palas excavadoras. Además, está prohibida la posesión, transporte, tráfico y comercio de ejemplares de esta especie.

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