Atrapados en la nieve once horas y media a pesar de llevar cadenas

Los focos de la quitanieves de la UME, ante el coche de Julio César García y su familia. / J. C. G.
Los focos de la quitanieves de la UME, ante el coche de Julio César García y su familia. / J. C. G.

El avilesino Julio César García y su familia estuvieron atrapados once horas y media a pesar de llevar cadenas | «La Guardia Civil nos desvió hacia la carretera nacional, pero en Sanchidrián nos devolvió a la AP-6 y no avanzamos más de 500 metros»

M. MENÉNDEZ GIJÓN.

Toda una odisea vivieron el pasado fin de semana el avilesino Julio César García y su familia, que iban a Madrid para que una de sus hijas tomara un avión en Barajas. No pudo ser. Es más, no pudieron llegar al túnel de Guadarrama. Y eso que ellos llevaban cadenas en el coche. Para Julio César, después de once horas y media atrapados, «ver llegar a los soldados de la UME fue la salvación».

El caso es que habían salido a las cuatro de la tarde del sábado de Avilés para llegar a Madrid tranquilamente. «Al llegar a la autopista, nos desviaron por la carretera nacional, pero en Sanchidrián la Guardia Civil nos desvió de nuevo a la AP-6 porque iba a estar mejor. Les dije que tenía cadenas, pero me respondieron que no tenía sentido seguir. Les hicimos caso y por la autopista no avanzamos más de 500 metros», explicó García.

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El caso es que estuvieron atrapados desde las 20.30 hasta las 8 horas del domingo, «hasta que nos sacó el Ejército. Llegó una oruga de la UME, bajaron los soldados y tiraron de palas. Iban abriendo camino a una quitanieves y sacaban los coches atascados uno a uno. Además, impresionaba que unos chavales tan jóvenes nos trataban siempre de usted», explica este avilesino, que reconoce que «los de la UME me dejajaron sorprendido; hicieron un gran trabajo».

«La gente no sabe que no se puede sacar el coche de la nieve en primera velocidad»

Julio César García explica que durante todo el tiempo en el que estuvieron atrapados no vieron pasar ninguna quitanieves. Sí pasaba cada hora un coche de la Guardia Civil, que paraba si algún conductor les requería para algo. «Había más de 30 centímetros de nieve y mucha gente se tenía que cambiar de coche porque se habían quedado sin gasolina por usar la calefacción. Había dos grados bajo cero y por la radio oíamos cómo nos recomendaban ahorrar combustible», explica.

Pero este ciudadano también echa alguna culpa a los conductores: «La gente no sabe que no se puede sacar el coche de la nieve en primera velocidad. Los coches resbalaban y se daban contra los guardarraíles. Yo tenía cadenas, pero no había ningún lugar por el que pasar. Estaba todo colapsado».

Además, critica que los paneles informativos de la zona no advertían de la situación. «Muchos estaban apagados y otros solo advertían de la previsión de fuertes nevadas. pero no decían nada del uso de cadenas».

El caso es que a las siete de la madrugada vio cómo llegaba el Ejército al rescate. Los soldados comenzaron a sacar vehículos y Julio César García y su familia pudieron salir hacia las ocho de la mañana. Eso sí, solo podían ir en sentido contrario y decidieron esperar en Arévalo para ver si la situación mejoraba. Ya a la una de la tarde, constatado que su hija había perdido el avión y que el panorama no mejoraba, decidieron reemprender camino de vuelta a Asturias.

No solo Julio César García está agradecido a la UME por el trabajo realizado el pasado fin de semana, sino que son muchos los ciudadanos que por diversos medios han querido reconocer la labor realizada por este servicio de emergencia.

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