'Luna' y 'Tarzán', un rescate profesional

Pelayo González desciende para rescatar a los perros.
Pelayo González desciende para rescatar a los perros. / E. C.

Los dos perros acabaron en un barranco en Doiras tras perseguir a unos jabalíes

BELÉN G. HIDALGO ILLANO.

Pelayo González, vecino de El Franco, se convertía la tarde del lunes en todo un héroe. Su proeza no fue otra que rescatar a 'Luna' y 'Tarzán', dos perros de caza que acabaron en un risco de complicado acceso en las proximidades del embalse de Doiras, en Illano. «No sé cómo pudieron llegar hasta allí», cuenta este alpinista, apasionado de la montaña y de los animales a partes iguales que no dudó en aportar sus dotes como deportista para prestar ayuda. Los dueños de los perros, sin éxito, trataron de recuperar a sus compañeros de cacería. Misión imposible. Caía la noche y el acceso hasta los canes se antoja aún más complicado sin luz. Así, al día siguiente, regresaron y volvieron a intentarlo. Finalmente, optaron por recurrir a un alpinista y contactaron con Pelayo González.

«Abatimos un jabalí. Estábamos en las proximidades del embalse. Hicimos una suelta a última hora de la tarde y levantamos otros jabalíes que los debieron dirigir hacía esos acantilados hasta despeñarse en ese risco», recuerda José Luis Pérez, cazador de la peña 'La Montaña' y dueño de 'Luna'. Pelayo González recibía la llamada de los cazadores a las tres de la tarde del lunes. Desconocía las peculiaridades del terreno y, por tanto, las herramientas que podría necesitar para llevar a cabo el rescate de los perros. «Me enviaron un vídeo con la ubicación. Parecía un rescate complicado, pues estaba grabado desde una barca en el embalse. Aunque pintaba feo, luego fue más fácil de lo previsto», relata González.

Con arneses y cuerda

Dos horas tardó en llegar al lugar donde esperaban 'Luna' y 'Tarzán', sin dejar de ladrar y bastante nerviosos. En el trayecto, Pelayo pensó diferentes estrategias con las que poder hacer frente al descenso del risco. Finalmente, se sirvió de un arnés y una cuerda y fue descendiendo por una vía alternativa que habían encontrado los cazadores mientras el llegaba hasta Illano desde la capital del Principado. «Facilitó mucho poder descender al risco y no tener que acceder desde el embalse», afirmaba el montañero. 'Luna' y 'Tarzán' estaban muy nerviosos y se abalanzaron a él nada más que alcanzó el risco donde habían pasado la noche. Cesaron los ladridos. Pelayo colocó el arnés a uno de ellos y los cazadores, desde arriba, tiraron de la cuerda hasta recuperarlos. Repitió la operación con el otro can.

«Me sorprendió la mirada de los perros cuando los acaricié. Me alegré mucho por ellos. Nunca antes había participado en algo así», confesaba Pelayo González. «Tuvimos una suerte enorme. Allí solo entraban los perros y es una zona peligrosísima», subrayaba José Luis, aliviado, tras haber abrazado de nuevo a 'Luna'.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos