Absueltos el médico y la directora de un geriátrico por la muerte de anciana

Absueltos el médico y la directora de un geriátrico por la muerte de anciana
Arnaldo García

Los cinco parientes de la víctima personados solicitaba dos años y medio de prisión y tres de inhabilitación al considerar que la anciana fue víctima de una desatención por parte de sus cuidadores

RAMÓN MUÑIZGijón

I. F. G., la directora de un geriátrico gijonés, y P. M. M., médico de la residencia, acaban de ser absueltos por el juzgado de lo Penal número 1 de Gijón del delito de homicidio por imprudencia que les reprochaba la familia de una mujer de 97 años que falleció en el establecimiento, con el resplado de la fiscalía.

Los cinco parientes de la víctima personados solicitaba dos años y medio de prisión y tres de inhabilitación al considerar que la anciana fue víctima de una desatención por parte de sus cuidadores. También reclamaban una indemnización global de 81.000 euros. El Ministerio Público por su parte proponía una condena de un año de cárcel, tres de inhabilitación y 48.000 euros de compensación. Los abogados de la defensa fueron Manuel Ángel Pérez y Javier Álvarez Arias de Velasco, y lograron convencer al magistrado-juez de la inocencia de sus clientes.

La víctima fue explorada en junio de 2015, en la residencia, sin que se le apreciara “síntoma relevante alguno de la presencia de algún tipo de padecimiento grave”, señala la sentencia. Al día siguiente fue trasladada al Hospital de Jove “una vez la acusada avisó a sus familiares de que aquella manifestaba dolores en una pierna”. Cinco días después murió, en el Hospital de Cabueñes, por fallo multiorgánico, insuficiencia renal crónica y una isquemia arterial aguda, además de insuficiencia cardíaca.

En el juicio, celebrado el pasado día 20, los acusados recordaron que la víctima fue atendida y revisada, pero que “no tenía síntomas de estar sufriendo un trombo en la pierna”. También que llamaron a la familia “cuando se puso mala”. Estos extremos fueron reconocidos por unos parientes que, por su parte, señalaron que al llegar a la residencia la mujer “estaba semiinconsciente; solo aullaba de dolor”.

El magistrado-juez Luis Ortiz Vigil considera que de las declaraciones “no se aprecia que el resultado de la prueba practicada permita concluir de forma indubitada que el fallecimiento de referencia guarde relación de causalidad con un actuar imputable a alguno de los acusados”. En síntesis, ve posible que la isquemia “hubiera tenido también lugar en todo caso y con independencia de la actuación de los hoy acusados, lo que aboca a un pronunciamiento absolutorio”. Como factores que apoyan esta reflexión, alude a los 97 años de la mujer o “la presencia de patologías previas”, episodios de insuficiencia cardíaca, fractura precedente en la cadera o arteriosclerosis”.

De lo relatado por otros trabajadores del centro, que también descartaban la negligencia, “no se aprecia ni se acredita elemento alguno que haga dudar de su imparcialidad”. Por contra, el magistrado-juez, pone en cuestión algunos puntos del relato de los familiares. Ortiz Vigil recalca que en el juicio no se acreditaron las acusaciones, y que la relación de parentesco de los familiares “acentúa aún más, si cabe, la posibilidad de parcialidad en los testimonios prestados, puesto que no cabe descartar de forma indubitada que aquellos estén dirigidos a la obtención de muy relevantes montos indemnizatorios” en caso de condena.

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