Uva y manzana, los cultivos más dañados por el granizo mientras «la tierra sigue seca»

Viñedos de Corias, en Cangas del Narcea, sobre los que el sábado descargó una fuerte granizada.
Viñedos de Corias, en Cangas del Narcea, sobre los que el sábado descargó una fuerte granizada. / D. S. F.

«Entre la helada de abril y la granizada del sábado, la cosecha quedó arrasada», lamenta una viticultora de Ibias

LAURA MAYORDOMO GIJÓN.

Viñedos de Ibias y Degaña arrasados. Al igual que cultivos de hortalizas en Grado. Y pomaradas en el concejo moscón y en Belmonte de Miranda. Allá por donde pasó la intensa granizada del sábado dejó una huella más que visible de destrozos que los productores aún siguen evaluando. Los sindicatos agrarios coinciden a la hora de cuantificar los efectos de la fuerte tormenta: «Lo único que trajo fueron daños. Sirvió para destrozar lo poco que había, porque la tierra sigue igual de seca que estaba», lamenta Mercedes Cruzado, secretaria general de Coag. Porque las nubes descargaron con fuerza, pero apenas unos minutos. Y no en toda Asturias. «Aquí en Grandas no cayó una gota», constata Cruzado.

Incluso en un mismo concejo se vivió en el mismo día la cara y la cruz. Ocurrió en Grado, donde Aacomasi, la Agrupación Asturiana de Cosecheros de Manzano de Sidra, cuenta con varios socios. «Algunos libraron, pero tenemos otros a los que el granizo les tiró al suelo la mitad de la manzana. Y la que está en el árbol quedó con heridas, así que lo más fácil es que acabe pudriendo», explica Jorge García. El director técnico de producción vegetal de la cooperativa Campoasturias también ha tenido constancia de otra pomarada de más de una hectárea, ubicada en Belmonte, en la que las piedras de hielo tumbaron la mitad del fruto. «La granizada vino a lo bruto, con un viento muy fuerte y, donde cayó, causó un daño muy grave», confiesa García. «Es que lo que no lo machacó el granizo, lo tiró el viento», apunta Mercedes Cruzado.

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Para evitar males mayores, desde Aacomasi están aconsejando a los afectados aplicar un tratamiento contra los hongos y evitar así que la manzana dañada pudra. «Vamos a ver lo que queda, lo que se puede salvar, pero es una pena porque la campaña tiene muy buena pinta».

No en vano, es año de manzana y los cosecheros presumen de la «excelente producción» de este 2017. La zona centro de la región, la de mayor concentración de pomares, se libró del granizo. No así de las fuertes lluvias del pasado domingo, pero éstas no tuvieron consecuencias negativas.

«Vino bien al maíz»

El otro cultivo más perjudicado por la granizada en Asturias fue el de la uva. La presidenta de la Denominación de Origen Protegida Cangas del Narcea, Beatriz Pérez, señala que «afectó por zonas» y que «el grueso del viñedo de Cangas se salvó». No así el de Degaña o Ibias. «Entre la helada de abril y el granizo del sábado nos arrasó la cosecha», explicó ayer la viticultora María del Rosario Buelta, gerente de la bodega Chacón Buelta, que cuenta con 1,7 hectáreas de la variedad albarín blanco en la localidad de Uría. Además de los viñedos, «también se han visto afectados los productos hortícolas y los árboles frutales, además de algún vehículo y canalón», repasó la alcaldesa de Ibias, la socialista Silvia Méndez.

La lluvia del pasado fin de semana solo «vino bien a los cultivos de maíz», los destinados a alimentar al ganado. Ramón Artime, presidente de Asaja, reconoce que «la sequía que hay no la resuelve esta lluvia porque ya venimos arrastrándola del invierno». A él le preocupa especialmente el estado de los manantiales en el suroccidente de la región. Y advierte del «grave problema que se va a tener con el agua en septiembre, octubre o noviembre» si esos manantiales no recuperan su caudal habitual.

La explicación a estos fenómenos meteorológicos, a las fuertes granizadas y tormentas que descargaron en Asturias en el último fin de semana de agosto la ofrece el delegado regional de la Agencia Estatal de Meteorología en Asturias. Explica Manuel Mora que todo se debe a «la presencia de una Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA), con un embolsamiento de aire frío, que desde Galicia se desplazó hacia el sur, originando condiciones dinámicas propicias para el desarrollo de tormentas». A eso contribuyeron de forma notable las temperaturas relativamente altas de esta época del año en niveles bajos. La orografía también favoreció el desarrollo de las tormentas, en particular en el surocciente de la región.

En estos momentos, «la DANA se encuentra centrada sobre Lisboa, y las condiciones de inestabilidad afectan a buena parte de la península, sobre todo al centro y sureste», apunta Mora. Respecto a Asturias, «la probabilidad de tormentas localmente fuertes y acompañadas de granizo persistirá durante los próximos días, preferentemente en el interior montañoso, ya que la DANA permanece bastante estacionaria». La Aemet mantiene el aviso por fuertes tormentas en la región en los próximos días. Mañana, las lluvias y chubascos serán generalizados y las temperaturas bajarán notablemente debido al flujo de componente norte. Una situación que se mantendrá el jueves.

El domingo, cuando el día ya tocaba a su fin, una fuerte tormenta alteró la tranquilidad en varias localidades asturianas. En Mieres se recogieron hasta 34,2 litros por metro cuadrados. Y en Oviedo, el segundo municipio en el que más llovió, 27. El agua corría como un río por varias calles, entre ellas la céntrica de Uría. También se registraron inundaciones en una terraza de La Tenderina y en una vivienda de Vázquez de Mella. El agua se cebó con el número 28 de la avenida de Pando, cuyo entresuelo quedó inundado. «Ya pasó hace cuatro meses, la comunidad puso como medida una chapa en el portal, aunque no es suficiente», relataba María Concepción Enrique. El agua penetró por toda la casa, que tiene más de medio siglo a sus espaldas, dejando destrozada la puerta e hinchando los marcos. «Tendrían que hacer más desagües, el edificio se va deteriorando», protesta esta vecina. Ya ninguna empresa la asegura.

En San Cipriano de Pando, al este del concejo, la fuerza de los elementos arrojó un árbol contra el tendido eléctrico. Y en Limanes, otro cayó sobre la carretera.

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