Mario Vargas Llosa para abrir la EBAU

Alumnos examinándose de la EBAU en Asturias
Alumnos examinándose de la EBAU en Oviedo. / Pablo Lorenzana

Los alumnos han tenido que comentar un fragmento de su discurso de ingreso a la Real Academia en la primera de las pruebas de acceso a la universidad

Laura Mayordomo
LAURA MAYORDOMOGijón

Se lo han puesto fácil. La mayoría de los alumnos asturianos que esta tarde ha comenzado las pruebas de acceso a la universidad, la EBAU, coinciden en señalar la escasa dificultad de la prueba de Lengua Castellana y Literatura II. Al llegar a las sedes de examen se han encontrado con un artículo de Mario Vargas Llosa, un extracto de su discurso de ingreso a la Real Academia en el que habla de otro escritor, Azorín, para manifestar su devoción admiración y cariño por el autor y su obra. A partir de este escrito han tenido que contestar a una serie de cuestiones, distintas si escogían la opción 1 o la opción 2. En la primera se les preguntaba también por las dos etapas poéticas de Ángel González, autor del que se cumple el décimo aniversario de su fallecimiento y que el año pasado fue precisamente el protagonista del comentario de texto. Esa opción se completaba con una prueba de lectura de 'Nada', de Carmen Laforet.

La otra opción, la 2, se interesaba por las características de las obras dramáticas de Valle Inclán y ponía como prueba de lectura la obra 'Ética para Amador', de Fernando Savater. Se da la casualidad de que ambos autores, Valle-Inclán y Sabater, también cayeron en el examen del año pasado.

En esta primera convocatoria de la EBAU han sido 4.004 los inscritos, con amplia mayoría de chicas. La cifra es sustancialmente superior a la del año pasado, cuando se inscribieron en la prueba de junio 3.666 alumnos de Bachillerato, aunque finalmente 260 no se presentaron al examen. La vicerrectora de Estudiantes, Elisa Miguélez, apuntó un par de razones para este incremento. Por un lado, el 'efecto 2000', año en que nacieron los chavales que este año darán el paso a la universidad -la conocida como generación millennial- y en el que, según demuestran las estadísticas, se produjo un repunte demográfico. Por otro, también puede haber contribuido que este curso no está ya vigente la disposición transitoria que en 2017 permitió el acceso directo a la universidad, sin necesidad de realizar la prueba, a los titulados en los cursos 2015-2016 y 2016-2017.

En total, este año ha habido 338 inscritos más. De momento se desconoce cuántos se han presentado.

Los que lo hayan hecho han contado con una mayor ventaja respecto a los del curso pasado, el primero en que se pudo en marcha la EBAU, prueba de acceso a la Universidad regulada en la LOMCE y que vino a sustituir a la PAU. A diferencia de la primera EBAU, que estuvo precedida de meses de incertidumbres sobre la prueba, la edición de este año se ha caracterizado por una «absoluta normalidad», ha destacado Elisa Miguélez antes del inicio de las pruebas en la Facultad de Economía y Empresa, una de las trece sedes de exámenes dispuestas por la Universidad de Oviedo.

Las pruebas de la fase de acceso continuarán mañana, en sesión matinal, con los exámenes de Lengua extranjera II, a partir de las 9.30 horas, y la materia de modalidad: Fundamentos del arte II, Matemáticas II, Latín II o Matemáticas aplicadas a las Ciencias Sociales. Solo los que quieran subir nota tendrán que presentarse a la fase de admisión, que continúa por la tarde con los exámenes de Cultura Audiovisual II, Historia del Arte y Geología, a las 15.45, y Artes Escénicas, Geografía y Biología, a partir de las 18 horas. La EBAU concluirá el jueves a por la tarde, tras la realización de las tres últimas pruebas previstas. Las notas se conocerán el jueves 14 de junio.

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