El Comercio
Yasmina Triguero, ayer en el Ayuntamiento. / MARIETA

Yasmina Triguero sucederá a Ángela Vallina como alcaldesa de Castrillón

  • Solo la hipotética unión de los tres grupos de la oposición evitaría que la edil de Hacienda ocupase el cargo tras la renuncia de la eurodiputada electa

Yasmina Triguero, concejala de Hacienda, sucederá con toda probabilidad a Ángela Vallina como alcaldesa de Castrillón. Izquierda Unida ya ha anunciado que será su candidata, y no cabe esperar que los tres partidos de la oposición se pongan de acuerdo para presentar una alternativa de consenso que, eso sí, en el hipotético caso de alcanzarse sumaría mayoría absoluta en la correspondiente sesión de investidura.

Sería una sorpresa mayúscula. PP, PSOE y Foro tuvieron oportunidad de hacerlo hace apenas unos meses, cuando la todavía alcaldesa y eurodiputada electa, Ángela Vallina, se sometió a una cuestión de confianza que a la postre evidenció las profundas diferencias que separan a los tres grupos de la oposición, no tanto a nivel municipal como de sus direcciones autonómicas.

Maestra en la rama de educación especial y licenciada en Pedagogía, Triguero trabaja en la Consejería de Bienestar Social desde el año 2000. Se inició en la política en 2007 como concejala independiente del grupo municipal de IU, partido al que se afiliaría posteriormente.

Ayer habló en condicional. «Primero tendría que ratificarme como candidata mi partido, y después recibir el respaldo del Pleno», manifestó. A partir de ahí se mostró dispuesta «a asumir un importante reto que afrontaría con la responsabilidad que exige el cargo de alcaldesa de Castrillón». En cuanto a la línea a seguir, apuesta por «continuar con la política que estamos desarrollando con el único objetivo de responder a las necesidades del municipio y sobre todo de sus habitantes», señaló ayer Triguero.

El relevo se materializará en cuestión de días, probablemente a lo largo de la próxima semana. Vallina tiene que convocar un Pleno extraordinario. En primer lugar renunciará al cargo de alcaldesa, aún no al acta de concejala, y después se procederá a la votación, en la que lógicamente participará. Aunque el portavoz del PP, Jesús Pablo González-Nuevo, no descarta presentarse, solo podría superar a Triguero si PSOE y Foro le apoyan expresamente, escenario que a día de hoy parece poco menos que de ciencia ficción.

Una vez su sucesora reciba el bastón de alcaldesa, Vallina dimitirá como concejala. En principio el puesto que deja vacante en la Corporación será ocupado por José Ramón García, número 12 de la lista electoral de IU y presidente de la Asociación de Vecinos de Las Bárzanas.

Será el tercer cambio de la presente legislatura en el grupo municipal de IU, formado por ocho concejales. La primera en causar baja fue Maika Barros, ante su marcha a la directiva regional. El número nueve, Laureano Rivas, renunció a relevarla por motivos profesionales, y finalmente fue Mar Iglesias, la diez, quien tomó el acta. El segundo en irse fue Enrique García, el concejal de Turismo y Festejos, que también apeló a motivos laborales y familiares. Su marcha dio entrada a Carmen García, la número once.

Quince años

La que se va ahora, a Europa, es la número 1, Ángela Vallina, que pone fin a una trayectoria de quince años en la Corporación. Comenzó en 1999, como concejala, y cuatro años después, en 2003, accedió a la alcaldía mediante un pacto con el PSOE que se rompería en septiembre de 2004, cuando los socialistas apoyaron la moción de censura que devolvía el mando al entonces popular José María León Pérez. Vallina recuperaba la alcaldía en 2007 gracias a un nuevo pacto con el PSOE que también acabaría saltando por los aires. Desde entonces gobierna en minoría, hasta 2011 con siete concejales y desde entonces con ocho.

El balance que realiza es positivo. «Me voy muy orgullosa. He conseguido que IU se convierta en la primera fuerza política del concejo, un cambio que ha transformado al municipio, que ahora cuenta con infraestructuras que necesitaba, como el Valey, y con recursos que son fuente de riqueza, como la mina de Arnao», manifestó ayer la todavía alcaldesa.