El Comercio

Críticas por la limitación de accesos en el cordal de Peón

Una de las señales que prohíbe el paso en el cordal de Peón.
Una de las señales que prohíbe el paso en el cordal de Peón. / E. C.

Desde hace unos días, advierten los senderistas, se están colocando diversas señales metálicas y de madera, algunas en columnas de hormigón y piedra, en las pistas que recorren el cordal de Peón, uno de los pinares más emblemáticos de Asturias.

Frecuentado por numerosos excursionistas, este recorrido cuenta con una de las áreas recreativas más antiguas de Asturias, en su extremo norte, en el monte de La Cruz.

En esta zona, así como en la que abarca desde el collado de La Fumarea y La Campa (loma de Sariego), se está, critican, limitando el paso no solo a los vehículos, sino también a los caminantes a través de las citadas señales. «Y aunque de momento los guardas no han multado a nadie, muchas personas se temen que en el futuro sí lo harán», explican los afectados. «Si es como en otras pistas forestales, serán 600 euros por vehículo y 100 por persona», precisan quienes lamentan que se deje libre el acceso, hormigonado, solo a guardas, «cazadores y maderistas». Estos últimos, advierten, «podrán talar entero» el monte.

El cordal de Peón pertenece al Ayuntamiento de Villaviciosa y, en una pequeña parte, al Principado de Asturias.