El Comercio

El tipo de suelo y los portainjertos, claves para la manzana

  • El Serida celebró una jornada sobre poda y cuidados de invierno de los manzanos de sidra que reunió a casi 200 personas en Villaviciosa

El Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida) presentó ayer en Villaviciosa los últimos resultados obtenidos en los ensayos de crecimiento y producción de manzanos de sidra, que el organismo lleva a cabo en dos fincas.

El investigador Enrique Dapena, coordinador del programa de Fruticultura, dependiente del área de cultivos hortofrutícolas y forestales, explicó que el estudio se basa en la relación entre el crecimiento y la producción de los árboles con el tipo de suelo y los portainjertos utilizados. Asimismo, también observan los procesos de fertilización y mantenimiento de la línea y sus repercusiones al afrontar una nueva plantación. «Es muy importante trabajar a la carta, en función del suelo», aseguró Dapena, quien también explicó que los datos han arrojado conclusiones muy interesantes para el cultivo.

«Hemos visto que en zonas con mayor profundidad y fertilidad, en variedades de elevado vigor conviene utilizar portainjertos de vigor medio; sin embargo en casos donde el terreno sea de ladera con un suelo menos fértil, con variedades de vigor reducido, hay que usar portainjertos más vigorosos para lograr que los árboles se desarrollen», detalló.

El investigador presentó estos avances durante la jornada de poda y cuidados de invierno en plantaciones de manzano de sidra que impartió en el Teatro Riera y a la que asistieron cerca de 200 personas.

A pesar de ser una cita con más de dos décadas de antigüedad, sigue generando mucho interés entre los productores de manzana de sidra, entre los que cada vez destacan más los jóvenes, que vuelven a mostrar interés por este tipo de plantaciones, bien porque quieren dar continuidad a la tradición familiar, bien porque supone una alternativa laboral.

Durante la sesión teórica, Dapena incidió en la importancia de la fertilización y el mantenimiento de las líneas, la protección fitosanitaria, las actuaciones específicas en las nuevas plantaciones y la poda de formación y fructificación.

Importancia de la poda

Tras la teoría, los participantes se desplazaron a las instalaciones del Serida, donde asistieron a una demostración práctica de poda en plantación de eje y tradicional en las fincas experimentales. «La poda es muy importante porque consigue que el árbol tenga una configuración y una estructura adecuadas, que haya equilibrio entre el desarrollo del árbol y la fructificación», destacó Dapena.