El gran valor de los pequeños frutos

Juan Carlos García Rubio, ayer, en la jornada del arándano. :: l. i. a.
Juan Carlos García Rubio, ayer, en la jornada del arándano. :: l. i. a.
  • El Serida destaca la rentabilidad de las plantaciones de arándanos, cuya producción supera ya las 200 toneladas anuales

  • Villaviciosa acoge hasta el viernes unas jornadas sobre cultivo y poda

Son fuente de vitaminas, antioxidantes y nutrientes y, desde hace unos años, también de riqueza para el campo asturiano. El cultivo de los pequeños frutos se ha convertido en una salida laboral. De hecho, cada vez son más los agricultores que deciden apostar por arándanos, fresas, frambuesas, grosellas y moras como alternativa a las producciones tradicionales. «Dentro de las posibilidades de cultivo son frutos que encajan muy bien, cada vez van ganando más presencia», asegura Juan Carlos García Rubio, técnico del Área de Experimentación y Demostración Agroforestal del Serida, que ayer impartió una multitudinaria jornada en Villaviciosa.

La sesión se centró en las claves de cultivo de la grosella, la mora y el arándano, este último el que más auge ha experimentado en los últimos años. «Ya existen más de cien hectáreas y entre 200 y 250 toneladas de producción, aunque la mayoría de las plantaciones son jóvenes y aún no están a pleno rendimiento», explica García Rubio. Su rentabilidad y la facilidad del cultivo son sus principales alicientes.

Pero si algo tienen en común los pequeños frutos es que, a pesar de ser producciones modestas, cuentan con un alto potencial en el mercado europeo, donde son muy demandados. «El clima del Principado permite prolongar los meses de producción, por lo que jugamos con ventaja con respecto a otras zonas», apunta García Rubio. En cuanto a los retos, destaca la ampliación del mercado nacional, donde su consumo es aún muy pequeño. «El Serida lleva treinta años trabajando con los pequeños frutos, pero no fue hasta hace unos diez cuando comenzó la demanda en el sector», recuerda. En la actualidad el organismo investiga mejoras en la fertilización y la creación de nuevas variedades a través de la genética.

García Rubio impartirá otras dos sesiones sobre pequeños frutos. El jueves, dedicada al cultivo de la fresa y la frambuesa, mientras que el viernes se desarrollará una jornada práctica de poda.