El Comercio
María Pérez, Carmen Valdés y Alba García posan con azabache asturiano durante la presentación de su nueva empresa.
María Pérez, Carmen Valdés y Alba García posan con azabache asturiano durante la presentación de su nueva empresa. / L. I. A.

Azabache con garantía en Villaviciosa

  • Su principal línea de trabajo se centrará en pequeñas creaciones como ciguas, bolas y cruces, las más afectadas por prácticas fraudulentas

  • Tres artesanas crean una empresa para certificar el origen y autenticidad de sus piezas

«Que todas las piezas están realizadas íntegramente con materiales de primeras calidades, metales de primera ley y azabache de Asturias, respondiendo ante cualquier análisis de la calidad y procedencia que pudieran realizarse». Así reza el certificado que ha puesto en marcha la Unión Azabachera de Villaviciosa, una empresa creada recientemente por las artesanas María Pérez, Carmen Valdés y Alba García con la que quieren garantizar el origen local de la materia prima que utilizan para sus creaciones.

«El mercado está lleno de falsificaciones y de azabache de fuera, por lo que nuestro compromiso es atajar este intrusismo y formar a la gente para que sepa distinguir cuándo una pieza es auténtica y cuando no», explicaron ayer durante la presentación de su proyecto en el taller que Pérez -presidenta también del colectivo Acebache- tiene en el núcleo de La Madrera.

Para ello van a llevar a cabo varios talleres dirigidos a adultos. «Hay un gran desconocimiento y no se valora como un recurso único de nuestra región. La sidra y el queso, por ejemplo, los hay en más sitios, pero azabache de esta calidad, en ningún otro», garantizaron.

Asimismo, reconocieron que uno de los objetivos que persiguen es que empiece a ser tratado como una gema y no como un mineral o una piedra. «El azabache de Asturias es muy difícil de conseguir, sale más rentable comprarlo fuera, pero el de otras zonas tiene peor calidad», aseguraron.

Entre las principales diferencias, las artesanas indicaron el tamaño, el color, el olor y la limpieza de la pieza, así como su estabilidad una vez tratado y su precio de comercialización. «Alguien que trabaje buen azabache nunca lo venderá barato porque es consciente de cuánto cuesta», señalaron.

Más control del Principado

Por otro lado, explicaron que tienen enfocada la producción hacia las pequeñas piezas de uso tradicional, que son las que actualmente se ven más afectadas por prácticas fraudulentas. «Es el caso de las ciguas, las conchas, las bolas y las cruces», enumeraron.

Entre las falsificaciones más comunes se encuentran las piezas de resina o el azabache reconstituido, obtenido del polvo del lignito mezclado con la resina. «El Principado da manga ancha a todo lo que se ampara bajo la denominación de artesanía asturiana, pero debería controlar estas cosas», defendieron.

Asimismo, Unión Azabachera desarrollará una línea de trabajo dirigida a piezas más concretas con diseños únicos y personalizados. «Su salida comercial se centra en un sector de mercado que busca calidad y exclusividad», indicaron.

Estas artesanas se estrenarán el próximo fin de semana en el mercado que se celebrará coincidiendo con la conmemoración del Desembarco de Carlos V en Tazones y su posterior llegada a Villaviciosa. Todas sus piezas irán acompañadas de certificado de calidad y autenticidad que avalará el origen y reflejará su compromiso con el uso del azabache.