El Comercio

Una Danza del Portal de récord

Las parejas ensayaron ayer la Danza del Portal en compañía de la Banda de Música.
Las parejas ensayaron ayer la Danza del Portal en compañía de la Banda de Música. / L. I. A.
  • Sesenta y ocho parejas bailarán el domingo la salve dedicada a la Virgen, que podrá seguirse a través de una pantalla gigante

En Villaviciosa ya se respiran aires de fiesta. La plaza del Ayuntamiento acogió ayer el segundo ensayo general de la Danza del Portal, que se bailará el domingo tras la misa y la procesión y en la que este año participan 68 parejas, una cifra récord. «A los habituales, se han incorporado cuatro parejas de adolescentes y algún adulto nuevo», apuntó Ana María González Suárez, encargada de dirigir el baile desde hace más de una década.

Junto al coro parroquial y la Banda de Música de Villaviciosa y ante el espontáneo público que se fue congregando en la plaza, los participantes repitieron hasta en tres ocasiones la salve a la Virgen.

Este año, su interpretación será especial, puesto que el equipo de gobierno instalará una pantalla gigante para que pueda seguirse desde toda la plaza. «A ver qué tal nos queda, pero es una buena idea porque hasta ahora solo podían vernos bien quienes se pusieran en primera fila, le vamos a dar mucha más visibilidad», reconoció González.

La Danza es uno de los momentos más simbólicos de las fiestas del Portal y su interpretación atrae a cientos de personas. Fue creada en 1953 por Ramón Rivero y Juan José Renedo, quienes le pusieron letra y música a una salve perteneciente a los monjes franciscanos que el primero había encontrado en los archivos parroquiales.

Un año después, se puso en escena con una coreografía dirigida por María Jesús Corripio y desde entonces se ha convertido en una tradición que ha ido pasando de generación en generación y que en la actualidad acoge tanto a mayores como a jóvenes. «Lo guapo es que hay gente de todas las edades y que va a tener futuro», apuntó la directora. Además de en las fiestas, también se baila, cada dos años, en el Festival de la Manzana, coincidiendo con la ofrenda del primer mosto.