El Comercio

Los fuegos artificiales del Cristo de Candás, pendientes de la lluvia de medianoche

«Disgustado». Así está Alfonso Morís, el propietario de la empresa de pirotecnia encargada tradicionalmente de lanzar los fuegos artificiales en las fiestas del Santísimo Cristo. En principio, la atracción está prevista para la medianoche, pero las fuertes precipitaciones anunciadas por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), de las que también alerta la Guardia Civil, hacen que el disparo de los 200 kilos de pólvora siga estando en el aire. De no poder llevarlo a cabo -algo que solo ocurrió hace treinta años-, los fuegos se trasladarían al último día de los festejos, el jueves, como ya se hizo entonces. Luces intermitentes, palmeras de kamuro con un punto de color, carcasas partidas (que abren la mitad de un color y la otra, de otro), peonías con aspas... Todo está preparado para su montaje y lanzamiento, pero después de días de sol, Morís no las tiene todas consigo y su mirada, como la de muchos candasinos, estará puesta hoy en el cielo.

La jornada comenzará con el pasacalles de la fanfarria de Pepe El Chelo y sus Marchosos (12.30), por la mañana; y, por la tarde, si el tiempo lo permite, los más pequeños podrán disfrutar en el parque de Les Conserveres de los personajes de 'Zascanduri' (18.30). A las 21 horas, el masajista del Málaga, Marcelino Torrontegui, leerá el pregón en el Teatro Prendes. Después, en el Parque de Les Conserveres, verbena con la orquesta Charleston Big Band y, si llega a haber fuegos artificiales, una vez concluidos, habrá concierto de rock con Caso Omiso, en La Baragaña.