El Comercio

La sidra defiende su botella

Una botella de sidra natural de Asturias.
Una botella de sidra natural de Asturias. / E. C.
  • El colectivo de llagareros tiene registrado el modelo 'mol de hierro' y asegura que «estudiará todas las posibilidades» contra quien no lo respete

Defender y proteger la botella de sidra natural. Es uno de los principales retos que afrontan en la actualidad los lagareros asturianos, que ayer celebraron su asamblea en la Fundación José Cardín Fernández, en Villaviciosa. María Cardín, presidenta de la Asociación de Sidras de Asturias (ASA), explicó que uno de los temas abordados en la reunión fue precisamente la situación actual de un elemento que es único en el mundo. «Hace años que el colectivo registró la botella como marca para evitar que productores de fuera de Asturias pudieran utilizarla, pero nos consta que no se está cumpliendo y vamos a estudiar todas las posibilidades que tenemos a nuestro alcance, incluidos los tribunales, para defenderlo», aseguró.

El nombre oficial del modelo de botella es 'mol de hierro', denominada así por su fabricación con moldes de piezas de hierro y se remonta al siglo XIX. Su particularidad es que está hecha específicamente para la sidra natural, ya que su forma permite, por un lado, abrir el carbónico y, por otro, frenar la velocidad de la bebida durante el escanciado.

En este marco de defensa del producto asturiano, Cardín señaló que el sector se encuentra a la espera de que se apruebe de forma definitiva la nueva normativa de calidad, que supondrá que productos que en la actualidad están presentes en otros países puedan comercializarse en España bajo el nombre de sidra.

Sería el caso, por ejemplo de la bebida sin alcohol, con añadidos o los cócteles, que en la actualidad tienen prohibido utilizar la denominación. «Estamos ya en el último paso, pero hace falta que haya un Gobierno, así que no sabemos cuánto tendremos que esperar. Es un aspecto que, concretamente en Asturias, nos limita mucho porque hay un gran control, por lo que informamos al Principado de todos aquellos productos que no se ajustan a la normativa vigente», apuntó.

Durante la asamblea, los participantes también hicieron hincapié en la importancia que tendría que todos los productores de sidra se sumaran a la asociación. «Somos 44, pero sería interesante incrementar los asociados. Al fin y al cabo trabajamos para todo el sector en todos los ámbitos», defendió Cardín.

El museo

Tampoco faltó una referencia al Museo de la Sidra, que desde hace unos años atraviesa una profunda crisis económica. «Como patronos que somos, vemos que la situación es complicada y creemos que es una pena, pero quienes tienen que liderar su futuro son los que lo pusieron en marcha; es necesario partir de cero y estudiar su viabilidad», indicó.

En cuanto al consumo de sidra, la presidenta de ASA comentó que se encuentra «estable». No obstante, matizó que se trata de un producto que no está lo suficientemente valorado por los consumidores asturianos. «Todos la queremos, pero esa defensa en la teoría debería ser real; es un producto de los más baratos que existen en el mercado que, además, se comparte, pero hay quien critica si sube de precio y luego paga dos euros por un refresco», comparó. «En un negocio se trata de ganar dinero y si un hostelero no gana con la sidra, dejará de venderla», añadió.

Por otro lado, reconoció que los nuevos productos derivados «están creciendo» y recalcó la importancia de llevar a cabo una «importante» labor de información a los consumidores. «Son productos de calidad que están teniendo un gran auge en todo el mundo y Asturias no puede perder ese tren», aseguró.