El Comercio

«Tenemos permiso para que acampen los participantes en el festival»

Zona de acampada del festival Longboard en el aparcamiento de la calle Pablo Laloux.
Zona de acampada del festival Longboard en el aparcamiento de la calle Pablo Laloux. / PATRICIA BREGÓN
  • Los organizadores insisten en que «acabar con esta forma de pernoctación podría suponer el fin de los eventos»

La denuncia contra la acampada en los festivales de surf de Salinas no pilla por sorpresa a los organizadores del Longboard, aunque ni ellos ni los del Surf, Music and Friends desconocen de dónde parte. «Tenemos todos los permisos para poder hacer la acampada y que en ella participen las personas que están inscritas en el festival», insistió ayer José González Hevia, organizador del Longboard, que también recalcó que «todos los años nos pasa igual, siempre hay quejas por algo. Cuanto mejor lo hacemos, más piedras nos ponen».

La unidad del Seprona de la Guardia Civil es quién se está encargando de esta denuncia contra una supuesta vulneración de la Ley del Principado de Turismo y del Decreto que aprueba el Reglamento de Campamentos de Turismo. Desde el Ayuntamiento aclaran que los eventos «sí tenían autorización para la acampada libre, lo que está prohibido es cobrar por ello. La Junta de Gobierno deniega cualquier tipo de pernoctación cobrando, el resto tienen autorización», recalcó ayer la alcaldesa, Yasmina Triguero, que añadía que «apostando por la organización de estos eventos que suponen una dinamizacion economica, deportiva y cultural importantisima para el concejo».

La zona de acampada del festival Longboard estuvo situada en el aparcamiento de la calle Pablo Laloux, mientras que la del Surf, Music and Friends lo estaba junto al instituto de Salinas. «Este tema nos trae cada año muchos quebraderos de cabeza, el año que viene cambiaremos algo. Pero sí que nos gustaría que se acabara esta pescadilla que muerde la cola, si no nos quieren nos vamos, hay más sitios donde hacer este festival, pero no puede ser que tengamos que luchar siempre con lo mismo, es agotador. Tenemos el apoyo de casi todo el mundo, son cuatro los que están descontentos», lamentó ayer González-Hevia.

Los responsables de los festivales presentaron un Plan de Seguridad para la acampada junto con el expediente de los eventos. «Además de todas las medidas y certificados que nos piden, antes de la celebración del festival nos reunimos con la Guardia Civil, la Policía Local y responsables del Ayuntamiento para cerrar bien este tema. Está todo controlado y todo cumple con lo que se nos pidió. Entendemos que a algún vecino puede molestarle, pero la acampada es necesaria para la celebración. Viene mucha gente de fuera y si no habilitáramos esto no podrían pernoctar aquí», explicaron desde el Longboard.

Por su parte, la asociación de vecinos de Salinas reitera sus críticas al festival. «No puede ser que alguien privado haga uso de las parcelas públicas como quiera. Además del ruido que hacen y las molestias que causan a los vecinos. No sabemos de quién parte la denuncia, pero no es raro que se ponga. Nosotros llevamos meses intentando ver esos expedientes y no se nos facilitan», comentó Eloy Martínez, presidente de la entidad vecinal.

«Detrás de estos festivales hay mucho trabajo y muchos permisos y seguros. No pueden decirnos que hacemos todo como queremos porque no es cierto, se prepara todo con seis meses de antelación y aún así siempre hay problemas», añadió ayer José González Hevia.