El Comercio

Muebles y cajas empapados en uno de los chalés tras la inundación.
Muebles y cajas empapados en uno de los chalés tras la inundación. / LVA

«El agua inundó todo en segundos»

  • Los propietarios de los chalés de Los Balagares afectados por las fuertes lluvias reclaman de forma «urgente» las obras en el colector de la urbanización

«Fue visto y no visto, no nos dio tiempo a sacar nada del sótano. En unos segundos el agua inundó todo», explica Marián Reigal, vecina de la calle Rey Pelayo de Los Balagares. Las fuertes lluvias que cayeron el pasado jueves inundaron su garaje y su sótano en cuestión de minutos. En su misma situación se encuentran otros vecinos de la urbanización de Trasona, como Agustín Molero, que también ha visto como todo el bajo de su vivienda se convertía en una 'piscina'.

En un primer momento el agua comenzó a brotar desde el sumidero para después llegar una gran ola desde la puerta del garaje. «Cuando vi que estaba entrando por la rejilla llamé a la Policía Local y me dijeron que llamara cuando tuviera 30 centímetros de agua, no me dio tiempo de colgar el teléfono y ya había mucho más que eso. Crees que te puede dar tiempo de salvar tus cosas, pero no es así», comenta Marian, que aún hoy continúa con agua en el bajo de su chalé, a pesar de que los bomberos achicaron gran parte del agua acumulada y ayer otras bombas hicieron lo mismo. «Llevo viviendo aquí cuatro meses y aún tenía abajo muchas de las cajas de la mudanza. Las pérdidas son incalculables porque ahí lo teníamos todo», lamenta.

A Agustín Molero le pilló en casa «de casualidad», pero no es la primera vez que se enfrenta a una inundación. «Ya he pasado por esto unas cuatro veces. Y aunque la lluvia es la culpable, no tiene menos culpa el Ayuntamiento. Yo he tenido juicios con ellos que he ganado porque no tenemos aliviaderos, tienen que hacerlos y además enganchar al colector, pero han pasado dos años y seguimos igual. Ahora toca luchar con el seguro que quiere lavarse las manos y yo estoy harto de tener que ir a juicio por un error municipal. Ahora tienen dos millones de euros para las obras, no sé si están esperando a una quinta inundación», sentenció Molero, que ha visto como una vez más todos sus muebles, electrodomésticos y la puerta del garaje han quedado inservibles.