El Comercio

Entrada a la Real Compañía Asturiana de Minas.
Entrada a la Real Compañía Asturiana de Minas. / LVA

Nuevas investigaciones apuntan a una expasión de la Real Compañía de Minas

  • Estas expansiones son coetáneas a la intención de Duro Felguera de establecerse también en Castrillón

Nuevas investigaciones apuntan a un proyecto de expansión de la Real Compañía Asturiana de Minas, que en el año 1916, tras haber cerrado la Mina de Arnao, pretendió poner en marcha otra explotación, llamada 'San Pedro', en la zona de San Miguel de Quiloño. El encargado de indagar en este proyecto ha sido Iván Muñiz, técnico de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de Castrillón y director cultural de la Mina de Arnao.

«Tomás R. San Juan Herrera, en nombre de la RCAM, solicitó el registro de la mina de hulla San Pedro con unas dimensiones de más de 3.000 hectáreas. El documento precisa su deslinde entre el Mar Cantábrico, los términos de la fábrica, Quiloño, Pillarno y los límites con el concejo de Soto del Barco, un perímetro que, a la manera de los diplomas medievales, tomaba como punto de partida la veleta de la iglesia de San Miguel de Quiloño. Esta expansión suponía el control sobre gran parte del subsuelo municipal», indicó Muñiz. Esta primera expansión estuvo acompañada meses después por otra propuesta por Juan Sitges, que llegaría hasta Soto del Barco y que comenzaría esta vez en la torre de la iglesia de San Adriano.

«Estas prácticas solían realizarse en minería para evitar competencias y garantizar monopolios. Además, la filosofía de la Real Compañía Asturiana fue siempre la de tener autonomía de funcionamiento y en aquellos años, el precio del carbón se había disparado con la I Guerra Mundial», añadió Guillermo Laine, director técnico de la Mina de Arnao. Estas expansiones son coetáneas a la intención de Duro Felguera de establecerse también en el concejo, en concreto en Bayas con una mina de hierro llamada 'Santa Rosa'.

Iván Muñiz insiste en la importancia del concejo como clave para entender los diferentes periodos históricos. «Castrillón es un concejo básico para entender el desarrollo industrial y su paisaje todavía conserva las huellas. Es sabido por todos que Arnao es el enclave básico para entender la llegada de la Revolución Industrial europea. El último y desesperado proyecto de la mina San Pedro, de magnitudes faraónicas, podía haber transformado todo nuestro espacio para siempre. Castrillón hubiese sido, de manera prolongada, una tierra de minas», destacó el técnico de Patrimonio Cultural.