El Comercio

La vecina fantasma de Las Vegas

La detenida, en la plaza de Neptuno de Las Vegas.
La detenida, en la plaza de Neptuno de Las Vegas. / G. CIVIL
  • Los residentes en la plaza de Neptuno aseguran no conocer a la mujer acusada de matar a su pareja en la isla de Gran Canaria

Sira María Quevedo ha pasado por Las Vegas como si de un fantasma se tratase. La mujer detenida el pasado martes acusada de matar a su pareja en Gran Canaria no era conocida en el barrio y se cree que podría llevar poco tiempo viviendo en la plaza de Neptuno de Las Vegas. «Nosotros nos enteramos por la prensa, no habíamos escuchado nada hasta ahora. Hemos visto la foto, pero por detrás no la conocemos y como tampoco se armó revuelto, estamos intrigados», explican los propietarios de la cafetería El Pendasín, situada en la plaza en la que la mujer fue detenida por los agentes de la Guardia Civil de Gran Canaria.

La calle en la que residía actualmente la detenida apenas tiene comercios, tan solo dos negocios de hostelería y los vecinos que viven en ella lo hacen desde hace décadas. «Somos vecinos de toda la vida y ni nos sonaba ni hemos visto a nadie nuevo por aquí. De vez en cuando sí que se ve que hay nuevos inquilinos en un par de pisos de la calle, que van cambiando cada no mucho tiempo, puede que viviera en uno de esos, al final de la plaza y por eso no la conocemos», recalcan los vecinos.

La detención de Sira María Quevedo fue ayer la comidilla del barrio. «Varios clientes han venido a preguntarnos por ella, pero a todos les decimos lo mismo, no la conocemos de nada. Solo un vecino nos comentó que había visto a la Guardia Civil el martes bien temprano, pero que como le pillaba la ventana de lejos no vio bien qué pasaba. Debió de ser una detención tranquila porque no hubo nada de revuelo», comentan los hosteleros.

La mujer se habría asentado en Corvera después de huir de Gran Canaria tras el suceso. La Guardia Civil le imputa un delito de homicidio y otros dos de robo con fuerza tras utilizar la tarjeta bancaria del fallecido tras su muerte, y otro de estafa tras averiguar los agentes que la detenida supuestamente había vendido el vehículo de su entonces pareja. La forma en la que supuestamente mató a su pareja está bajo investigación.