El Comercio

La Fundación Bosquet supedita su inversión en el centro de día de Luanco al proyecto técnico

  • Su presidente, el párroco Cipriano Díaz, adelantó que la decisión final se adoptará una vez que se conozcan los detalles del documento

El patronato de la Fundación Isabel Bosquet no concretó si asumirá la financiación del traslado del centro de día de Luanco. Su presidente, el párroco de Santa María, Cipriano Díaz, adelantó que el asunto se trató en una reunión celebrada hace algunos días. En la misma, el alcalde de Gozón, Jorge Suárez, que forma parte como vocal de esta institución planteó esta iniciativa «aunque no se adoptó ningún acuerdo a la espera de conocer más detalladamente el proyecto».

Los argumentos expuestos por el regidor gozoniego a los miembros del patronato fueron la difícil situación económica por la que atraviesa el Consistorio «que hace inviable en estos momentos cualquier desembolso fuera de lo presupuestado». Otra razón fue que este tipo de acciones se enmarcan dentro de los fines para los que fue creada con carácter piadoso y para el pueblo de Luanco. Es decir; que sus fondos pueden emplearse para obras como pueden ser la reforma de los locales del edificio municipal en Peroño donde se planifica la reubicación del centro de día.

Y como muestra de la viabilidad de este tipo de proyectos, fueron los fondos empleados en el acondicionamiento de los locales que posee en un edificio de la Plaza de la Concepción en Luanco.

Planes fallidos

Este será, por tanto, otro intento de las administraciones públicas de dar un uso social a los fondos patrimoniales de la fundación. Pero dado el fracaso de los anteriores de convertir los locales en un centro de prevención de las enfermedades cognitivas y después, en un centro geriátrico, ahora la nueva propuesta es recibida con cautela. «Volver a restaurar los dos pisos tuvo un coste superior a los 6.000 euros. En la actualidad el alquiler de uno de ellos es una renta que sirve para hacer frente a los gastos de agua y luz. El resto de los ingresos que se perciben proceden principalmente de los arrendamiento de las fincas rústicas de su propiedad, alguna acciones en el Banco Santander y depósitos de personas anónimas.