El Comercio

«Hay momentos que parece el Bronx»

José Manuel Noriega, dueño del Bar Sarays, que sufrió el robo de la recaudación de la tragaperras.
José Manuel Noriega, dueño del Bar Sarays, que sufrió el robo de la recaudación de la tragaperras. / J. P.
  • Comerciantes y hosteleros piden más presencia policial por las noches para ahuyentar a los ladrones y acabar con los robos

El nuevo repunte de robos en Corvera, en especial en el barrio de Las Vegas, mantiene en alerta a hosteleros y comerciantes ya que los cacos han intentado conseguir dinero en diferentes establecimientos. Los nuevos casos comenzaron hace unas semanas con el robo de la recaudación de la máquina tragaperras en el bar El Mosaico, para el que necesitaron romper la puerta a mazazos. Un robo similar sufrió el bar Yamiqueo y El Taller. El pasado fin de semana los ladrones intentaban llevarse un coche estacionado en la vía pública sin éxito y la madrugada del martes consiguieron la caja registradora de una céntrica farmacia.

«Cualquiera diría que vivimos en el Bronx, pero no, por suerte son momentos puntuales que después pasan pero cuando estás en esta espiral es imposible que no te entre el miedo», apunta Mariló Fernández, vecina del centro de Las Vegas. Como ella, los comerciantes y hosteleros viven con cierto miedo a que los cacos pongan su mirada en sus locales. «Yo me levanto cada mañana pensando que me ha tocado a mí. Tengo un poco de miedo porque no sabes a quién le puede tocar, además no les importa nada solo llevarse el dinero», apunta Esther Iglesias, propietaria de la tienda de moda Thurkanna.

En el bar Sarays de Las Vegas ya entraron y se llevaron la recaudación de la máquina tragaperras, su dueño ha cambiado ahora el sistema de seguridad y contempla la posibilidad de aumentarlo. «He pensado en poner sensores de movimiento para disuadir a la gente de acercarse, ya que no se consigue con la Policía Local porque no hay sensación de vigilancia. Puede que el ladrón esté aquí y los agentes en Cancienes», señala José Manuel Noriega, propietario del establecimiento, que también añade que «toda medida de seguridad es poca porque no les intimidan las cámaras, van a por las máquinas sin mirar porque saben que es donde está el grueso del dinero».

Aunque esta sensación de inseguridad no ha conseguido amedrentar a todos los comerciantes. Pilar Álvarez, encargada de la floristería Pilar, insiste en que «Corvera es un concejo tranquilo y yo no voy a sentir miedo por cuatro personas que decidan delinquir. Llevo 46 años de cara al público y nunca tuve ningún problema y creo que no lo voy a tener». Una posición enfrentada a la de Ricardo Sánchez, responsable de El Salmantino, que aunque explica que «no tengo miedo porque esta es una calle tranquila, sí que creo que igual es necesaria más vigilancia poner más patrullas por la noche porque da la sensación de que hay pocos efectivos a esas horas».

Una idea secundada por Daniel Codina, propietario del bar Alcántara, que reclama «reforzar el seguimiento y una mayor colaboración entre la Policía Local y la Guardia Civil con los de Avilés para hacer más peso. Eso sí, que se haga sin salir en los medios o sin avisar porque si no los ladrones esperarán para actuar y no servirá de nada. Además juegan con que les caen multas y poco más, que no hacen que se disuadan».

María Inmaculada García, propietaria de La Regenta, indice en que «esto no es más que un repunte puntual. Yo vivo encima y no siendo inseguridad pero creo que nuestra Policía Local ya está trabajando en ello y será, como siempre algo pasajero sin más».