El Comercio

Villaviciosa se planta por El Calieru

El suelo de las casetas provisionales está roto y desconchado.
El suelo de las casetas provisionales está roto y desconchado. / E. C.
  • El inmueble, en estado de ruina, está a la espera de una rehabilitación que no puede llevarse a cabo hasta que el Ayuntamiento asuma su propiedad

  • El Pleno acuerda por unanimidad exigir al ministerio la concesión urgente del edificio

«Las cosas en el expediente de El Calieru no van bien». El alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega, se sinceró ayer durante el Pleno ordinario y resumió el estado del proceso que el Ayuntamiento inició en 2014 para obtener la concesión del edificio, propiedad del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. «No solo está en una vía de no avance, es que en el ministerio está parado; incluso por la normativa de los plazos, podría estar en causa de caducidad», criticó.

Por ello el grupo socialista presentó ayer a la Corporación una moción de urgencia en la que reclama al ministerio la concesión y que se proceda a resolver el expediente a la mayor brevedad. «La situación actual es insostenible y solo puede resolverse con la rehabilitación proyectada», defendió el alcalde. La propuesta fue aprobada por unanimidad con el apoyo de los grupos municipales de PP, Foro y Somos.

El camino del expediente ha sido largo. El Club Piraguas Villaviciosa-El Gaitero utiliza el edificio de El Calieru desde 1975 como centro de sus entrenamientos en la ría. En 2011 la sociedad Valle, Ballina y Fernández, propietaria anterior, tuvo que renunciar a la concesión ante las condiciones impuestas por el ministerio y el club adquirió el compromiso de hacerse cargo del inmueble.

Sin embargo, un año más tarde, se vio obligado a dejar de utilizarlo por el deterioro que presentaba y la Dirección General de Deportes del Principado facilitó la instalación de unas casetas temporales que sirven de vestuarios y almacén a la espera de las obras de rehabilitación.

«Se han ido deteriorando y contábamos con hacer las obras este año, pero ante la paralización del expediente no tenemos más remedio que sustituirlas para que el club pueda seguir entrenando», explicó Vega.

Problemática tramitación

El Ayuntamiento solicitó la concesión del edificio en 2014 y la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar la sometió a aceptación, pero requirió la renuncia expresa de la sociedad Valle, Ballina y Fernández a la titularidad. Y aquí empezaron los problemas. La empresa asegura que su renuncia está fechada en 2011, por lo que ya no es propietaria y, por tanto, no puede volver a renunciar.

Pero el ministerio pidió de nuevo meses después que se realizara el mismo trámite. El último paso conocido se dio el pasado marzo, cuando el Ayuntamiento maliayo solicitó que se agilizaran los trámites y recordó que todos los requerimientos se habían cumplido. Desde entonces, el silencio ha sido la respuesta. «Todo ello ha impedido que se pudieran ejecutar las obras de rehabilitación del edificio, que está sufriendo un deterioro progresivo que en modo alguno resulta admisible», aseguró Vega.