El Comercio

«Humilde y volcado con Cabranes»

Andrés Carneado, nieto de Batalla, junto al alcalde, con la medalla de oro en las manos.
Andrés Carneado, nieto de Batalla, junto al alcalde, con la medalla de oro en las manos. / E. C.
  • El Ayuntamiento concede la medalla de oro a título póstumo a Andrés Batalla, figura clave en la historia reciente del concejo

El Ayuntamiento de Cabranes entregó ayer la medalla de oro a título póstumo a Andrés Batalla, quien fuera concejal y primer teniente de alcalde desde 1979 hasta 1995. Su nieto, Andrés Carneado, fue el encargado de recoger, durante la sesión plenaria, esta distinción, que se entregó por primera vez en la historia del concejo. Un reconocimiento a un hombre «humilde y muy importante» para Cabranes que falleció el 24 de julio de 2015 a los 90 años.

Andrés Batalla centró, además, parte de su actividad en ejercer de secretario de la Agrupación de Pensionistas y Jubilados de Cabranes, de la que formó parte 24 años. Esta organización fue la impulsora de este reconocimiento, por su labor y dedicación. «Es de justicia que reconozcan su trayectoria», aseguró Julián Huertas, actual presidente de la entidad. Él fue el encargado de remitir al Consistorio un escrito solicitando un homenaje y una calle para un vecino que, en su opinión, «fue muy importante» para el concejo.

Protagonista de la vida política varios años, Batalla estuvo toda su vida involucrado en las diferentes organizaciones de Cabranes. Formó parte de la cámara agraria local más de treinta años, periodo durante el que convivió con tres presidentes distintos y más de cien vocales. Un año después de jubilarse, sus compañeros le rindieron homenaje para agradecerle su trabajo. «Consiguió muchas mejoras para la agricultura», aseguran.

Su amabilidad y sus ideales le acompañaron siempre en cada nueva aventura que decidía emprender. «Era querido en todos los sitios por los que pasó», recuerda Huertas. Volcado con todo y con todos, era muy difícil verlo enfadado y siempre mostraba su predisposición a ayudar en lo que fuera posible. «Todo lo que se pueda decir bueno de él es poco», añade.

Su trayectoria también estuvo ligada al deporte. El Club de Fútbol Cabranes contó con su presencia en la directiva en varias etapas y, en 1984, su figura fue muy importante para la creación del coto de caza del concejo y de la Asociación de Cazadores Aliño. Por aquél entonces, Batalla ya recalcaba la necesidad de poner control a la actividad de la caza que se desarrollaba en el concejo, procurando acabar con la presencia de cazadores foráneos que no cumplían con las normas.

Acto sencillo

La decisión de otorgarle la medalla durante la sesión plenaria tuvo mucho que ver con su carácter humilde, «el mismo que mostró su nieto» ayer. «No querían grandes actos», explica el alcalde, Gerardo Fabián.

Al homenaje, además de su nieto, acudieron algunas de las personas que convivieron con él a lo largo de su vida. Ahora su nombre pasará a la historia del concejo por ser el primero en recibir «el máximo galardón posible».