El Comercio

Gozón regula el uso de los locales municipales

  • La nueva ordenanza que fija la utilización de los edificios públicos entra en vigor con la finalidad de evitar controversias vecinales

«La creación de esta norma que regulará el uso y disfrute de los locales de titularidad municipal no es otra que poner fin a la utilización indiscriminada que se hacía de ellos». Así explicó ayer el alcalde de Gozón, Jorge Suárez, las razones que llevaron al ejecutivo local que encabeza a poner orden en esta actividad, causante de conflictos especialmente entre los vecinos de las parroquias. «Cuando accedimos al gobierno nos encontramos con situaciones como el cobro por parte de asociaciones por el uso de los locales. En algunos casos, los gastos de calefacción eran abonados por el Ayuntamiento y en otros no. Y tampoco constaba la cesión de los locales municipales a las entidades que los disfrutaban», señaló.

Estas cuestiones y otras más eran motivo de constantes enfrentamientos vecinales. Con la nueva ordenanza -que entró en vigor ayer, tras su publicación en el BOPA- todas las entidades que disfrutan de edificios y locales públicos tendrán la obligación de registrarse en el Ayuntamiento. Este trámite lo deberán hacer los próximos días para regularizar así su actividad.

Además de este precepto, la norma regulará el tiempo de utilización, el régimen de uso relacionado con el cuidado y mantenimiento y los derechos que tienen los usuarios sobre estos locales.

Régimen sancionador

En relación con el apartado sancionador, éste establece la aplicación de multas que oscilan entre los 750 euros -en los casos de infracciones consideradas leves- hasta los 1.500 euros, en el supuesto de una infracción calificada como muy grave. En este apartado de la ordenanza se incide en que, al margen de las sanciones, los ocupantes de los locales podrán responder de los daños y perjuicios que ocasione la actividad que desarrollen. Entre las estimadas como infracciones muy graves se encuentran aquellas que supongan un impedimento del uso de un servicio público por otras personas con derecho a su utilización, o una grave perturbación de la convivencia vecinal. En cuanto a las leves, éstas serán consideradas de acuerdo a la intensidad de los daños ocasionados en los equipamientos, entre otras causas.

Por su parte, el Ayuntamiento estará obligado a la conservación y seguridad de estos espacios públicos, así como al mantenimiento y el abono de los servicios de abastecimiento de agua y energía eléctrica. Otra responsabilidad municipal será la contratación de un seguro de los inmuebles, cuya copia será entregada a la entidad concesionaria.

El alcalde, Jorge Suárez, explicó que, en los supuestos en que existan dos o más asociaciones interesadas en la utilización de uno de estos locales, «deberán ponerse de acuerdo previamente a la concesión del mismo, porque el Ayuntamiento no intervendrá en estos casos».

La mayor parte de los locales afectados por esta ordenanza son los ubicados en las antiguas escuelas rurales. Estos inmuebles se acondicionaron tras el cese de la actividad docente para uso y disfrute de los vecinos. En el casco urbano, el Consistorio únicamente cuenta con unos locales en la Plaza de la Villa, que son ocupados por dos asociaciones.