El Comercio

Un nuevo puente sobre el río Merón

Los presidentes vecinales, Tino Palacio y José Ángel García Tomás, se felicitan en presencia del alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega, y el concejal de Medio Ambiente, Juan Rubio.
Los presidentes vecinales, Tino Palacio y José Ángel García Tomás, se felicitan en presencia del alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega, y el concejal de Medio Ambiente, Juan Rubio. / DAMIÁN ARIENZA
  • Las parroquias de Argüero y Careñes-Villaverde vuelven a estar conectadas por una pasarela peatonal que ha costado 9.500 euros

A falta de corte de cinta oficial, un simple pero sincero apretón de manos entre los presidentes vecinales de las parroquias maliayas de Careñes-Villaverde y Argüero fue suficiente para formalizar la inauguración del nuevo puente que salva el río Merón, junto a la playa del mismo nombre. Más de medio siglo después, una moderna pasarela de madera, de tres metros y medio de ancho, vuelve a conectar estos núcleos y a facilitar el acceso al arenal a los vecinos de Careñes, que «ya ni bajaban» a la playa por las dificultades que eso entrañaba. El nuevo paso peatonal se asienta sobre la base del piedra del antiguo puente por el que «pasaban hasta coches», recuerdan los vecinos.

Consiguen así una reivindicación histórica, como señaló su presidente, Tino Palacio. También para los residentes en la parroquia de Argüero este paso tiene su importancia ya que se sitúa en el arranque de la ruta de los molinos. «Hasta ahora había que iniciarla en otro puente, a doscientos metros», explicó el presidente vecinal, José Ángel García Tomás.

El Ayuntamiento de Villaviciosa invirtió en esta obra 9.500 euros y no pocos esfuerzos, ya que ya la tramitación para conseguir los permisos de las otras administraciones implicadas -Gobierno central y Principado- fue «compleja» y llevó cerca de un año, explicó el alcalde, Alejandro Vega. Además de la pasarela peatonal sobre el río Merón, el Ayuntamiento destinó otros 8.700 euros al acondicionamiento parcial del camino desde la iglesia de Careñes a la playa. 1,2 kilómetros en los que, en el futuro, habrá que volver a actuar porque, señaló Vega, esa bajada «aún presenta algunas deficiencias que hacen necesarias más intervenciones, sobre todo por problemas de agua, porque a ese camino salen varios manantiales».

El alcalde también avanzó la pretensión de mejorar este mismo año la señalización de la ruta de los molinos con la instalación de nuevos paneles.