El Comercio

20 años de Educación Secundaria

20 años de Educación Secundaria
  • Las instalaciones y la oferta lectiva se han duplicado desde los comienzos del centro educativo

  • Hace dos décadas que el colegio Campos II se convirtió en el Instituto de Corvera

'20 años no es nada' decía Gardel en una de sus más célebres canciones. Dos décadas han pasado desde que el Instituto de Corvera abriera sus puertas para acoger a los adolescentes del concejo, que no sólo daban el paso a un centro educativo nuevo, sino a la Educación Secundaria Obligatoria. Puede que no sean nada, pero para aquellos primeros alumnos marcó un antes y un después en su etapa educativa. Hoy el instituto ha aumentado sus instalaciones y duplicado su oferta lectiva.

El curso 1996/97 comenzó más tarde de lo habitual, las obras de transformación del colegio Campos II para convertirlo en el nuevo instituto se demoraron un poco más de lo previsto y provocaron que las primeras clases comenzaran unos días después, el 11 de noviembre. «Para mí fue un gran cambio, antes ibas a un colegio con pocos niños y todos de tu zona, porque Campos I y Campos II separaban a los niños según la localidad en la que vivieran. Éramos pocos, pero pasamos a un centro más grande y donde estábamos todos los de Corvera de la misma edad», recuerda Javier Feito, uno de esos primeros alumnos del recién estrenado Instituto.

Ese primer año había hasta cinco o seis clases por curso, nombradas por letras en orden alfabético. «Unos entramos en segundo porque ya estábamos cursando en el colegio séptimo de EGB, otros en cambio lo hicieron desde primero», comenta Nereyda Díaz, que inició su etapa en la ESO en segundo curso y recuerda como «el centro no estaba acabado, todo el mobiliario de clase era nuevo pero por los pasillos aún había obras sin acabar, poco a poco fueron completándolo».

El Instituto carecía de canchas al aire libre y fue necesaria la construcción de un pequeño polideportivo anexo al edificio principal, que aún se conserva hoy en día. «No teníamos canchas para jugar a la hora del recreo ni para hacer Educación Física, que se daba en el aula y todo teórico. El gimnasio llegó más tarde», apunta Javier Feito. El centro cuenta ahora con canchas de varias disciplinas deportivas al aire libre y un gran polideportivo cubierto.

Pero este aumento de las instalaciones también se vio reflejado en el número de aulas. «Era mucho más grande pero lo que más nos llamó la atención fue la cafetería. Primero nos daban el bocadillo de casa para el recreo, pero al pasar al instituto fue como hacerte mayor de repente, te daban dinero para gastarlo allí», señala entre risas Javier Feito.

En cuanto al aspecto puramente educativo, el centro también ha experimentado un gran cambio. Hoy es un centro bilingüe que ofrece a sus alumnos varios programas europeos como el Comenius. Además de los cuatro cursos de Educación Secundaria Obligatoria, ofrecen la posibilidad de estudiar cuatro ramas de Bachillerato (Humanidades, Ciencias Sociales, Ciencias y Tecnología), un ciclo formativo de Grado Superior en Animación de Actividades Físicas y Deportivas y, por último, un programa de Cualificación Profesional Inicial de Auxiliar de Informática. En total el centro está dividido en dieciséis departamentos educativos. «Entonces había algo parecido a la Formación Profesional de hoy, era garantía social, en mi caso me decanté por la opción de pintura», indica Feito.

«Muchos de los profesores del colegio Campos II pasaron al instituto después. El que era director de Campos I, José Bueno, luego fue profesor de matemáticas allí y como él alguno más», explica Nereyda Díaz, que aún sonríe al acordarse de cómo al inicio del curso acudía a ver «las listas. Ahí buscabas tu apellido para ver qué profesor te tocaba y con qué gente». El primer director del centro fue Julio Guerrero y el número de matriculados ascendía a 600 alumnos.

A la vez que nacía el instituto se refundía Campos I, construido en el año 1975, para dar lugar al actual Colegio de Los Campos, al que acuden los niños de la parroquia además de los de Molleda y Trasona, que lo tienen asignado como centro de referencia dentro del concejo.