El Comercio

«Aumentan los robos porque hay menos agentes en la zona rural»

Un centenar de guardias civiles acudieron a la comida en el restaurante Amandi.
Un centenar de guardias civiles acudieron a la comida en el restaurante Amandi. / A. G.-O.
  • La Unión de Guardias Civiles asegura que la escasez de plantilla les impide desarrollar una labor de prevención

En los últimos ocho años, el número de guardias civiles presentes en Asturias diminuyó en trescientos. En España, esa cifra alcanzó los 10.000. Y esta escasez de personal «repercute, principalmente, en las zonas rurales, donde su presencia es más necesaria». Así lo asegura la Unión de Guardias Civiles, que ayer se dio cita en Villaviciosa para celebrar su primera década de existencia. Y una situación que ejemplifica lo que está sucediendo son los robos que a finales de septiembre sufrieron las iglesias y capillas de Castiello de La Marina, Quintes, San Justo y San Miguel de Arroes, todas ellas en el concejo maliayo. La Unión de Guardias Civiles resaltaba ayer en el restaurante Amandi, de Villaviciosa que hay que cambiar esta situación, para lo cual es preciso tener más presencia en las calles.

«Están aumentando los robos, sobre todo en segundas viviendas, y eso es por falta de presencia de la Guardia Civil. Antes se hacía un servicio de prevención, que ahora no se puede prestar», lamenta Ramón Rodríguez, secretario general de la asociación a nivel estatal.

Para resolver este problema, este colectivo propone el cierre de 41 de los 68 cuarteles que hay en el Principado en aras de, sostienen, una mejor organización. Desde su punto de vista esta medida permitiría aumentar el número de agentes en cada unidad, alcanzándose la treintena. Eso supondría contar con dos patrullas por turno recorriendo las calles. «Si piensas robar en una zona, pero ves que hay presencia de la Guardia Civil, te lo piensas», explica Rodríguez.

La escasez de agentes fue uno de los temas que el centenar de asistentes a la celebración debatió ayer tras la comida. El encuentro, que se lleva a cabo cada año, sirve para poner en común la situación del Cuerpo y analizar cuáles son los avances que haya conseguido la asociación. La cita de ayer sirvió, además, para hacer balance de los diez años que han pasado desde su fundación. «En este tiempo hemos logrado reducir el número de horas anuales, compensar al personal que está a turnos y que nos diesen el estatus de funcionarios públicos», enumera Rodríguez.

Revisión de los salarios

Su principal objetivo, ahora, es una revisión de los salarios. La Guardia Civil es «el cuerpo policial peor retribuido económicamente». A eso hay que sumarle la carencia de medios o el estado de los vehículos. «No contamos con chalecos antibalas individuales, con lo que eso supone», critica el secretario general.

La Unión de Guardias Civiles de Asturias cuenta actualmente con más de setecientos asociados, con lo que es el mayor colectivo policial de la región en ese ámbito.

Este alto número de participación les permite, además, llevar a cabo su propia acción social. Cada año dedican parte del presupuesto a ayudar a miembros del Cuerpo cuyos hijos tienen discapacidad. Durante el acto de ayer se entregaron ocho nuevas ayudas. «Estamos en disposición no solo de potenciarlas, sino también abrir el abanico», avanzó Rodríguez.